viernes, 9 de marzo de 2018

El PIANISTA VERSION 2018



A pesar de los años, aun me persigue aquel sonido disarmónico que jamás olvidare y que brotó del elegante piano cuando la cabeza dorada del pianista golpeó sobre su teclado antes de rodar sin vida hasta el parquet claro del escenario. 
   
                                                                            

Ocurrió tras la última nota de un nocturno de Chopin, cuando él ya se había estirado con la melena hacia atrás y con los ojos cerrados escuchaba con solemnidad con la cara de un ángel dormido, el eco decreciente de la tecla que aun pulsaba con su dedo

El silencio más profundo se produjo en la sala del Metrópolitan antes de que estallaran los gritos histéricos y el caos. Yo permanecí sereno en mi butaca del palco. No me sorprendió. Hacía tiempo que esperaba algo así.

Mañana será un día de conmoción mundial. La repentina e inesperada muerte del joven genio asaltará los titulares de toda la prensa y ocupará el espacio de los informativos de televisión y radio. Esta misma noche, las redes sociales bullirán y a renglón seguido, las revistas, los programas rosas y los espacios de debate, especularán hasta la saciedad con las más descabelladas hipótesis acerca del suceso.

Pero ! Amigos...,!, !Nunca lo sabrán!. Solo yo sé lo que pasó… !. ! Solo yo tengo la respuesta al enigma que jamás pudiera imaginar el más loco de los hombres!.

Nunca lo supo nadie y si se lo cuento a Vds., es porque Vds. no lo pueden revelar porque están tan muertos como yo y este tipo de historias distrae nuestros desnudos huesos en la soledad de éste aburrido cementerio.

Si…, paseaba una noche de luna llena por una boscosa vereda de mi propiedad, cuando oí unas voces de queja que provenían de la escondida cabaña de mi difunto jardinero que ahora ocupaba su anciana esposa.

Cuando llegué al borde del claro frente a la casa, la vi arrodillada sobre unos vidrios rotos con los brazos en alto dirigidos al cielo, mirando con ira hacia la luna y maldiciendo a Dios.

Verdaderamente, el todopoderoso solo había premiado su fe con dolor y más dolor aderezado de desgracia y miseria. Tras dos hijos nacidos muertos por las palizas del borracho de su marido y tres abortos entre las violaciones cotidianas que debía soportar, su adorado Dios, no le había dejado el menor consuelo para sus años de soledad. ! No había sido feliz ni un solo minuto de su existencia!.

Ahora, con las rodillas sangrando, maldecía al Señor, y lo retaba llena de ira y de rabia a que le enviara más desgracias porque ella, ya era inmune a todo dolor.

Fue entonces cuando apareció por el claro aquel hombre de largas patillas, agitanado, guapo y vestido con camiseta y vaqueros negros, que murmurándole unas palabras la ayudó a levantarse y la abrazó protectoramente.

!Si!, en efecto…, como luego supe, era el mismísimo Lucifer en forma humana.

Lucifer nunca pierde una oportunidad de arrastrar un alma hasta infierno y en ésta ocasión, podían ser dos.

Yo que me había emboscado en la linde del claro, pude escuchar con el corazón desbocado y conteniendo la respiración lo que hablaban. Lucifer, le propuso darle a aquella desgraciada la desconocida felicidad que le negaba Dios, hasta el día de su muerte.

Le daría un hijo, un hijo que tendría todas las cosas que un hombre pudiera desear….la belleza de un querubín...,la bondad de un santo…,el talento de un genio…, un hijo que en fin, que al contrario que ella, conocería el paraíso en la tierra, pero… tendría que entregarle a cambio su tierna y sabrosa alma cuando cumpliera veinte años.

La pobre mujer resentida y desesperada, aceptó el trato sin pensar mas que en ella y Lucifer la tomo allí mismo en el suelo de hierba a la luz de la luna. Luego, se alejó satisfecho…Ya tenía el alma de ella solo por aceptar el trato. La del niño, solo requería un poco de paciencia y en el averno… veinte años pasan en un suspiro.

! Si mis huesudos y esqueléticos amigos…!,Yo, fui yo y solo yo, quién lo recogí y lo crie cuando ella murió en tras el parto pocos minutos después de sentir por primera vez la felicidad completa cuando al contemplar aquella criatura rubia, creyó haber parido un ángel.

No tuve más remedio. No me juzguéis, yo soy solo un peón sin poder alguno en el tablero de esta historia donde luchan las fuerzas del bien y del mal.

Le vi crecer…, lo eduqué…, le vi dominar el piano con cinco años y con diez ya tocaba con la orquesta sinfónica de Berlín…Era un genio maravilloso que con su aspecto de arcángel acariciaba las teclas que se le ofrecían a sus manos celosas unas de otras, entregadas y rendidas con tal de que sus dedos las rozaran.

Siempre feliz con su amor, la música, quién siempre le correspondió, vivió un eterno idilio. Su vida no un pudo ser nada más parecido a un Edén.

Pero si , en la cumbre de su gloria, había cumplido veinte años y desde entonces yo esperaba la desgracia cada minuto con la vana esperanza de que lo que oí en aquella noche de luna llena en el claro del bosque no hubiera sido mas que un mal sueño.

No me sorprendió pues cuando su cabeza golpeó sus amadas teclas, incluso en mi amarga serenidad, me pareció ver como el débil resplandor rosado de su espíritu se filtraba como el agua haciendo un remolino hacia abajo a través del bellas tablas de roble claro de la tramoya, para llegar hasta las manos de su nuevo dueño en el reino del dolor y la oscuridad. Pero… ni entre las frías paredes del mármol de mi tumba, mi alma deja de oír una y otra vez, aquella nota disarmónica de su cabeza contra el piano.



Fin

5 comentarios:

Dol Gimar dijo...

El afamado y joven pianista vivió disfrutando de la Música, que no es mala compañera, ni amante, tanto para el cuerpo, como para el alma. La Música nos transmite emociones, dolor, alegría, serenidad, tristeza, en definitiva aporta al ser humano, vida.

La desesperación en la que vivía sumida su madre, la llevó a aceptar el pacto de Lucifer, que con aspecto bizarro hizo que alcanzara la plena felicidad durante la concepción y le hizo olvidar la brevedad de la misma… sí, ésta, solamente la pudo disfrutar lo que duró la gestación de su amado hijo.

Belcebú, es intransigente y cumple puntualmente con lo estipulado.

Así mismo, lo hizo con su adorado hijo, que en la más tierna juventud lo despojó del privilegio de la vida, cuando seguramente, estaba pulsando las notas que Chopin usaba con libertad en sus piezas musicales, sí, esas notas que agilizan o ralentizan el sonido y no están sujetas a reglas musicales y que con ellas, el pianista quiso transmitir que estaba preparado para su precipitado, pero este sí, plenamente feliz final ya que murió en los brazos de su amada.

Lola.

Amon-Ra dijo...

“Lucifer se anunció a la viuda y concibió por obra de un kiki multiorgasmo”. Fruto de este éxtasis que conmovió el Cosmos hasta el límite marcado por los dioses (E=mc2) fue nuestro excelso pianista, el cual, para que se cumpliesen las revelaciones de profetas y sibilas, ejecutó milagrosas sonatas, iluminó nocturnos, hizo parábolas de rondós y caminó sobre alegres mazurcas hasta los 20 años pactados, su Gólgota en el escenario del Metropolitan, clavado ante un piano por semicorcheas y fusas. Se estudia una edición del Nuevo Testamento que incluye un DVD con sus mejores interpretaciones.
Vir te echamos de menos.
El pianista retratado emite escalas armónicas evocadoras de un atardecer apacible en amigable camaradería,
Música: Chopin, Nocturno Op.9 No.2
https://www.youtube.com/watch?v=tV5U8kVYS88

Dol Gimar dijo...

El afamado y joven pianista vivió disfrutando de la Música, que no es mala compañera, ni amante, tanto para el cuerpo, como para el alma. La Música nos transmite emociones, dolor, alegría, serenidad, tristeza, en definitiva aporta al ser humano, vida.

La desesperación en la que vivía sumida su madre, la llevó a aceptar el pacto de Lucifer, que con aspecto bizarro hizo que alcanzara la plena felicidad, que no conocía, durante la concepción y le hizo olvidar la brevedad de la misma… sí, ésta, solamente la pudo disfrutar lo que duró la gestación de su amado hijo.

Así mismo, lo cumplió con el prometedor pianista, ya que en su más tierna juventud lo despojó del privilegio de la vida, cuando seguramente, estaba pulsando las notas que Chopin usaba con libertad en sus piezas musicales, sí, esas notas que agilizan o ralentizan el sonido y no están sujetas a reglas musicales, y que con ellas, el intérprete quiso transmitir que estaba preparado para su precipitado, pero este sí, plenamente feliz final ya que murió en los brazos de su amada.

Belcebú es intransigente y cumple puntualmente con lo estipulado.

La historia es triste por su final y como siempre, impregnada de gran imaginación. La acuarela muy tuya y equilibrada… ¡!me encanta y sigo sin alcanzar a comprender como se te ocurren estas múltiples y entretenidas historias¡¡

Lola.

Paco Ballester dijo...

!Qué dos magníficos y literarios comentarios habéis hecho!, creo que tanto Lola como Amon-Ra en vez de perder tiempo en comentar mis locuras deberíais escribir las vuestras recordando lo que dijo Einstein de que la creatividad es la inteligencia cuando sale a divertirse. porque herramientas literarias no os faltan a ninguno de los dos. Os aseguro que de cualquier idea de bombero, si la miras con seriedad y trabajo puede nacer un acuatexto.
Este del pianista, se me ocurrió ,te acordarás Ramón, cuando vimos juntos en el Palau al bello y angelical pianista casí adolescente y genio infantil a lo Mozart y me dio tanta rabia ver como Dios en clara injusticia con el resto de humanos corrientes, se lo había dado todo...juventud belleza y genialidad...y que en un rasgo supongo que envidiosillo, me tocó los cojones lo suficiente para matarlo....eso si, incruentamente en un Acuatexto...Ja ja luego, me quedé algo mas tranquilo.

Dol Gimar dijo...

Jajaja, por mi parte, muchas gracias por tu lisonja, pero tengo que reconocer que me surgen los comentarios tras la contemplación de tus acuarelas y tras la lectura de tus relatos. Tú las llamas "mis locuras" y yo te digo, "dichosas sean y que no se te agosten". Las disfruto y me vienen al recuerdo cuando surgen analogías.

Pero, por iniciativa propia carezco de la creatividad que a tí te caracteriza.

Lola.