viernes, 19 de febrero de 2016

DON ALVARO Y EL SENTIDO DEL HUMOR…

Álvaro decía que se hubiera tenido que llamar Joaquín.
Se parecía al gran pintor levantino Joaquín Sorolla. !Era clavadito!…vamos….y también era de aquí, de Valencia, solo que deambulaba por esta ciudad cien años después de que lo hiciera el gran maestro.

Descubrió que se parecía a Don Joaquín una temporada en que la barba larga se impuso como moda varonil y desde entonces, no es solo que jamás se la afeitó, sino que fue copiando su expresión y forma de vestir hasta parecer un sosias del gran genio maestro de la luz mediterranea.

Nunca supe en que había trabajado, pero seguro que había sido alguien o algo.

Aun recuerdo como gustaba de pasear por los pasillos de museos y exposiciones frente a las obras de Sorolla, con las manos en la espalda y la barriga sacada sembrando la confusión entre los visitantes que creían estar viendo su fantasma..

Pero eso asunto de Sorolla, solo era una humorada más de Álvaro, una de tantas, solo una anécdota más del peculiar personaje, porque lo que quería contaros de mi amigo Álvaro era acerca de su sentido del humor….


Si..., Álvaro tenía un raro y fino sentido del humor que lo hacía especial y si no hubiera sido así, yo no podría escribir sobre él, porque escribir de lo normal y lo obvio e interesar con ello, solo es un atributo otorgado a los grandes escritores y yo, solo soy un modesto "juntaletras" amateur.

Volviendo a Álvaro, desde lo conocí en una tertulia me fascinó. Aquel hombre me mantenía en una sonrisa constante aunque habláramos de los temas más profundos y no es que Álvaro se tomara a risa todo o que no le importara nada, al contrario, tenía un pensamiento profundo, un criterio acertado y un enorme respeto por los demás, lo que no le impedía sacarle punta y reírse hasta de su sombra….Si, era un genio pero….. no como Sorolla. Don Álvaro era un genio anónimo, un genio de la inmediatez porque sus genialidades eran palabras y gestos que se los lleva el viento y no pueden quedar como obras salvo en la memoria de algún buen amigo como yo…

Ahora que hace tiempo que él ya no está, aun trato de analizar como lo hacía… Sabéis…creo que Álvaro debía tener en alguna parte de su cabeza un área donde con toda claridad, residía lo cabal, lo correcto, lo consecuente, lo que tenía que ser, lo simétrico y lo concordante y esto le permitía captar cualquier desviación de la conducta humana por pequeña que fuera y la ampliaba luego hasta lo paradójico creando de este modo caricaturas verbales llenas de fina ironía.

Álvaro…se reía de todo y de todos…si, se reía si, pero no se burlaba. Nunca me sentí molesto ni vi mala intención en sus graciosos comentarios, porque del primero que se reía era de sí mismo. Tenía la humildad de captar con gracia sus propias contradicciones. Decía que el mundo, la sociedad y las creencias cambiaban tan rápidamente que nos dejaba en ridículo con nosotros mismos. Que teníamos tal necesidad de adaptarnos a lo nuevo que lo hacíamos sin olvidar lo viejo y que todos andábamos con una ensalada en el alma y enseñando nuestros calzoncillos bajo la ropa nueva cada dos por tres.


Si….era inteligente, si…, su gracia y ironía lo exigían, pero escondido, creo que llevaba el fondo triste del que el mundo ha decepcionado.

Aun recuerdo cómo conseguía hacerme llorar con su hilaridad cuando comentaba con gracejo como su espíritu de izquierdas gozaba secretamente con los lujos y placeres de la sociedad consumista…o cómo vivía con pasión los toros desde la misma plaza siendo consciente a la vez del salvajismo del tema..o cómo decía que el futbol era un opio adormecedor del explotado mientras de reojo miraba la repetición del gol de Maradona en la tele del bar…

Álvaro murió hace algunos años ya dejándome solo con mi seriedad…porque solo él me hacía sonreír. !Cómo nos hubiéramos carcajeado los dos de poder comentar su propia muerte! !Fue pura contradicción ! Fue como una guinda al pastel de su existencia !: Una mañana primavera del segundo domingo de Mayo, sin dejar ni un momento su ateísmo científico y materialista, corrió compulsivamente a luchar con el gentío devoto por portar el anda en la procesión del traslado de la Virgen de los Desamparados… pero cuando llegó a tocar la imagen, un bamboleo brusco rompió la peana y la pesada figura le cayó encima partiéndole la crisma…

A veces pienso que sabedora de su gracia, la Virgen aburrida de tanta santidad, quiso llevárselo con ella al cielopara que la divirtiera porque c
omo el mismo diría...Ahí arriba hay mucha gracia divina...! pero muy poco salero !...