domingo, 16 de agosto de 2015

DOS LUNAS...

Como todos los años la había seguido con la sucia conciencia de un mirón. Sus encendidos cabellos castaños habían paseado sus reflejos entre los pinos resinosos de la senda, cuyos troncos revirados levantaban ya sus copas doradas brindando entre sí, por el regreso de un sol que ya se despedía….
!Si! Este maduro escritor aburrido, y ocioso y algo extravagante, llevaba casi una docena de estíos espiando el rito anual de aquella enigmática mujer…

Siempre en la noche tibia… Siempre con la luna llena de agosto….. Siempre en aquella cristalina poza entre el cantar de los grillos y el rumor de la pequeña cascada…. y nunca, nunca sin la complicidad del olor los jazmines salvajes que rabiosos por el calor del verano parecían querer embrujarnos mientras al contraluz del cielo claro, dos enormes cipreses negros parecían protegernos como guardianes de cualquier mal de la noche.

Como siempre también, ella no se desnudó enseguida…esperó a que la noche ganara la batalla al color..entonces, repetía su precioso rito…Se desnudaba de aquel vestido ligero y suelto solo cuando el agua le llegaba a las rodillas y lo lanzaba negligentemente sobre los juncos donde quedaba posado como un retazo de bruma… Una vez más como cada estío, lamenté la ignorancia de mi masculinidad sobre la sutileza de los tejidos y la armonía de los colores con los que a veces, casi inconscientemente, se cubren las hembras para sentirse deseables…

Había llegado el momento. Me revolví silenciosamente en mi escondite tras los matorrales que con un gesto mío se apartaron silenciosos y obedientes para ver mejor su desnudez y el espectáculo monocolor de azules que la noche creaba en su cuerpo; Las lomas y los valles… Los rincones íntimos y rizadamente oscuros y las claridades ostensibles…Los cabellos desordenados jugando a vagar por su espalda….Las suaves curvas de sus tiernos hombros … La gracia de la lenta ondulación de sus brazos…y la redondez temblona de sus pechos cuya única dureza parecía percibirse en la carne de gallina que por la frescura del agua, alcanzaba sus pezones…

Por fin…. había llegado mi más esperado momento y el cénit de mis anhelos. Mostró su espalda para dirigirse a lo más profundo de la poza y entonces las pude ver… !! Sus nalgas blancas…!! ! El objeto de mi deseo…!. Aquellas dos cincuentonas maravillas cuya tierna blandura me embrujaban cada año más…La hogaza blanca de su culo cuyas misteriosas curvas se unían y comulgaban en la belleza de una brecha secreta que se combaba con intención de escapar para volver a su cuerpo perdiéndose en la estrechez de su cintura. De verdad…, no exagero si te digo que era otra luna llena en el agua… Parecía como si la moneda de plata del cielo cansada del calor, hubiera bajado envidiosa a bañarse en aquella charca….

! Que no habría dado yo por en posar mi mejilla en aquella acogedora almohada y descansar hasta que ya a la luz del alba, la besara con ternura para despertar a su dueña !

Como siempre… Como cada vez… me marché tan sigilosamente como había llegado. En realidad…. huí asustado de nuevo de la promesa del placer de verla salir llena de reflejos plateados… creo que no hubiera podido resistirlo sin colapsar, creo que no lo podría soportar sin romperme …

miércoles, 5 de agosto de 2015

CANCIÓN TRISTE DE MI CIUDAD

Os voy a contar una historia triste. Si…Una canción triste de ciudad… Tal vez al advertiros, consiga que dejéis inmediatamente de leer esto y tal vez penséis que no esté vuestro ánimo para leer amarguras . Pero.. Si tenéis la valentía de continuar estos renglones, tal vez.. y digo solo tal vez.. encontréis alguna enseñanza como lo hice yo…

Aun no sé porqué... Pero hay experiencias que entran en nuestra alma como un flash o como una flecha de luz y se quedan alojadas allí para siempre marcando nuestro sentido de la vida.

Ocurrió hace años, muchos años, había acabado la carrera, y fascinado por la complejidad de nuestra mente me estaba 
especializan-do en Psiquiatría…La alondra que llevo dentro me tenía estudiando desde las 5 de la madrugada  y ahora, ya al alba, necesitaba un descanso.

Enfilé por los angostos callejones de la metrópolis aun vacía, antes de que el hormiguero humano la invadiera con sus prisas, y puse rumbo al único café que estaba abierto a aquellas horas..

Fue entonces cuando lo vi…bueno…., solo vi un bulto quejoso en el suelo. Estaba tumbado de costado en medio la calleja y los rascacielos acristalados del fondo iluminados por las primeras luces oscurecían sus formas a contraluz.. aquella negrura estaba gimiendo y sollozando a lagrima viva.

Cuando me aproximé en mi camino, vi que tenía los brazos alrededor de su calva, estrujando su cabeza como una tenaza tratando de taparse con desesperación los oídos. Al principio, pensé que se trataba de un sintecho alcoholizado llorando su borrachera y traté de evitarlo dando un rodeo. Pero no, al acercarme un poco más, vi que sus ropas no eran harapos, estaba caído pero no sucio y no había botellas cerca, ni exhalaba el olor fétido y aguardentoso de los mendigos de la urbe..

Pensé que era alguien enfermo, con un inmenso dolor, y como médico, me acuclillé a su lado para auxiliarle..

- ¿ Qué le pasa buen hombre…? ¿ puedo ayudarle..? ¿ quiere que llame a una ambulancia ?

- ! Nooo! ! Déjenme en paz..! !Déjenme en paz Vd. y esas malditas voces que me están destrozando!

¿Voces? a mi cabeza llegó un primer diagnostico, parecía un ataque de esquizofrenia paranoide con su cortejo de amenazantes alucinaciones auditivas…

- ! Mire…! , Permítame que le ayude a levantarse, ahí donde está Vd. y con ésta oscuridad, va a aplastarlo el primer camión de reparto que pase. Además.., si la policía lo ve, se lo va a llevar al calabozo. ! No sabe Vd. como esa gente se las gasta con los desconocidos que merodean los callejones..! !Vamos a tomar algo..! tal vez un café le viniera bien…

Tras insistir un poco, el hombre pareció entrar en razón y se puso en pie trabajosamente con mi ayuda. Las ropas le quedaban grandes y tenía un amplio vacío entre la camisa y el arrugado cuello, revelando lo mucho que había adelgazado.

Aquel hombre no quería tomar nada, solo quería que desaparecieran las voces. Lo acompañe hasta un banco de madera de una plazoleta cercana para alejarlo de los peligros del callejón, y me senté junto a él para intentar calmarlo…

- Pero… ¿ Que le dicen esas voces señor….? ¿ Le amenazan..? ¿ Le quieren matar..?

- ! No me tome por un loco caballero! Soy un hombre culto y no soy un esquizofrénico, son las voces de mi alma, he sido un hombre que ha vivido siempre ignorando a los demás en beneficio propio, no me ha importado la familia, ni la sociedad, ni el dolor de las gentes cuando los pisoteaba, vivía sin escrúpulos, porque no sentía nada más que el placer de dar de comer a mi ego insaciable que nunca tenía bastante. Pero lo que no sabía…, es que Dios no nos hace sin escrúpulos…..! No…! Solo nos permite que los anestesiemos hasta el punto de pensar que no existen… Luego, un buen día, sin saber porque, la anestesia se acaba y cuando miras hacia atrás para ver la obra de tu vida, solo ves desolación, como en el escenario humeante tras el bombardeo en un país de Oriente. Solo víctimas inocentes que lloran , se quejan e imploran ayuda y a las que tú no oído tras tu paso en tú febril camino sinsentido…y que ahora .. que nada tiene remedio, te persiguen sin darte tregua…

Se me cayó el alma a los pies…si hubiera sido locura aun hubiera tenido una esperanza con algún tipo de tratamiento, pero lo de aquél hombre era incurable, ! Era arrepentimiento!.. Solo su propio perdón lo hubiera salvado y él nunca se perdonaría…

Me levanté, y me fui….Duro sí…pero no había ayuda posible, el paciente estaba desahuciado…solo la muerte acabaría con su desesperación. Sería cuestión de horas , días, o semanas…pero al fin sería…

De nuevo la casualidad me llevó junto a él. Apenas habían trascurrido dos días cuando vi sacar su cadáver del rió, lo dejaron inerte junto a la escaleras de piedra del embarcadero del puente viejo. Tenía el rostro sereno, y sus manos blancas y suaves parecían alas de palomas. El azulado del amanecer lo hacía parecer atractivo…su alma atormentada se había llevado con ella toda crispación..

Supe que había sido perdonado, que su arrepentimiento lo había salvado… al fin y al cabo si Dios permite tantos defectos en nosotros no tiene más remedio que absolvernos después…

Si amigos.. Quizás no podáis oír una canción más triste…pero desde entonces… he sabido que hay cosas irreparables y he llevado cuidado de no romper demasiado en mi camino. No es preciso que cuando vuelva la vista atrás vea un valle verde, me conformo con no ver demasiadas victimas…

viernes, 31 de julio de 2015

UN VIAJE AL SUR

Cuando Mariano llegó a Fez aquella mañana de abril, supo que la ilusión le volvía a visitar tras meses y meses de abulia y apatía. Desde la loma, los tejados de cerámica verde de las mezquitas que salpicaban aquella antigua ciudad imperial del Magreb, brillaban como esmeraldas proclamando a los cuatro vientos la grandeza del islam.

Desde una de las torres de piedra cubiertas de azulejos del almuecín, alguien llamaba a la oración con una voz más parecido a un lamento que a un canto.

Como tantos y tantos pintores españoles, Mariano había huido al sur en busca de la inspiración de un mundo distinto y mas autentico que el nuestro. ¿Lograría una "etapa mora " en su pintura que le rescatara del olvido cuando sus huesos no fueran más que calcio y polvo gris?. Su corazón batió impaciente por sentir el influjo de caóticas calles de la medina.

Cuando cruzó las doradas puertas ojivales de las murallas dejando fuera el inclemente calor del sol africano, se coló de inmediato en un mundo fresco, sombreado y laberíntico, donde la línea recta parecía olvidada y la estrechez imponía su dictadura.Las callejas, de apenas una braza de amplitud, forzaban a las gentes a deambular en filas para permitir el paso de los pequeños burritos que cargados de mercancías, suponían el medio de transporte más eficaz en aquellas angosturas.

Los rayos del sol, burlaban la vigilancia de los cañizos y toldos que, como celadores colgados de los pisos superiores, intentaban impedir que penetraran hasta el fondo en la penumbra las doradas proyecciones escapaban al fondo de las callejas como fugitivos creando así un raro ambiente de contrastes y claroscuros que iluminaba a manchones irregulares los tenderetes de especias y frutas y delataban en su trayecto el polvo de las callejas sin pavimentar que solo debían su lisura al trabajo de siglos de pisadas.

Los bazares desordenadas y exóticos de cuyos dinteles colgaban atractivos productos de artesanía de bronce dorado y cobre rojizo, parecían estar excavados en las paredes de un desfiladero y en su interior, silenciosos y fantasmales, los oscuros bultos indefinidos de tela con forma humana de sus propietarios parecían espiar con desconfianza.

Una monótona música mora se escapaba con sordina desde la radio antigua de algún pequeño café que con sus mesas redondas llenas de vasos de té con hierbabuena, se abría en alguna plazuela dando respiro a tanta constricción.

La cámara de fotos de Mariano funcionaba enloquecida como si fuera autónoma. No era apenas necesario buscar ni encuadrar. Todo era bello, raro, insólito o extravagante. Cualquier punto enfocado era digno de recordar y junto a las imágenes, los olores a especies, a cuero, a estiércol, a orina, a pan recién hecho, a tabaco, o a perfume de pachuli, hubieran podido guiar con exactitud a un ciego por aquel caos.

Tras medio día de vagar sin descanso por aquella madeja urbana, Mariano perdido ya, cansado y hambriento se sentó en un pequeño banco de pierda, al lado de un puesto de dátiles que encontró en el tranquilo fondo de un callejón sin salida. Los frutos de las palmeras, reposaban desordenados en preciosos montones piramidales coronados por pequeños carteles con el precio en árabe . Mariano compró media docena de dulces dedos de ámbar y un vaso de kéfir, se lió un peta de hachís y se dejó caer su espalda contra el muro mientras dejaba que el efecto del mismo agudizara más sus sentidos buscando la inspiración. 

Fue entonces…justo entonces.. cuando levantó la cabeza y lo vio. La visión podía resumir toda la autenticidad de aquel zoco. El hombre estaba metido en una especie de mazmorra con una puerta de tablones pintados a la que la luz arrancaba un enigmático color índigo. Sentado en una banqueta y rodeado de pellejos polvorientos, apenas se le veía la cara completamente abstraído dando puntadas al cuero cárdeno de una sandalia. Totalmente concentrado, el mundo se hubiera podido caer a su alrededor sin arrancarle un pestañeo. La capucha del su chilaba de rizo de rayas verde islam le caían sobre la cara y cubrían blandamente su cuerpo del que junto a las manos, solo se le adivinaban unos pies roñosos metidos en unas sandalias mas viejas que él, que tal vez heredó de su abuelo nómada . Pese a lo pardo, el mugriento color indefinido que debió ser blanco en su origen conseguía destacar sobre un fondo en penumbra donde las sandalias polvorientas parecían dormitar desde el tiempo de la guerra. Aquella imagen terminó por transportar el alma de Mariano hasta otro mundo lejano y medieval…

Había encontrado el tema. El pintor estuvo seguro . Aquello resumía todo lo visto y tras mirarlo casi media hora hasta memorizar cada detalle tomó un apunte a carboncillo , sin que el hombre en ningún momento levantara la mirada y luego lo fotografió cuidadosamente. Por hoy tenía lo que había venido a buscar. Las musas de lo antiguo y de lo autentico le habían sonreído como lo hicieran con los antiguos maestros….

Mariano descansó en el hotel con las persianas bajadas en una maravillosa y dulce siesta en la que noto satisfecho sus piernas cansadas. Cuando remitió el calor salió al bulevar a pasear entre dos luces. El tráfico era caótico..de pronto, oyó aproximarse el sonido del motor de un vehículo , se trataba de lujoso todoterreno negro brillante y cristales opacos del que salía una música de rock infernal. Luego, sintió el roce de su carrocería en su costado y entonces notó el golpe, el tirón de su mochila enganchada en el espejo retrovisor del coche de aquel energúmeno que circulaba como si fuera miembro del parís- Dakar. El tremendo porrazo lo lanzó al suelo varios metros y el vehículo no tuvo mas remedio que frenar brutalmente para no atropellarlo.

Conmocionado aun, oyó lejanamente como el conductor, dejando la puerta abierta del vehículo, había bajado del coche y corría a auxiliarlo gritando y profiriendo todo tipo de interjecciones en su idioma ininteligible .Cuando pudo levantar la vista, el corazón se le cayó a los pies… Era el zapatero mugroso de las rayas verdes que trataba de ayudarle sin soltar el móvil que llevaba pegado a su oreja con dos percings , unas gafas de sol macarrónicas y un tatuaje en el cuello

Para Mariano, allí acabo el viaje.. el peregrinaje…la aventura…la búsqueda…el periplo… Dos días después, el avión lo traía de vuelta desde Tánger. Lo había intentado, pero no había podido continuar…. se había roto la magia , ya no pudo creerse nada en aquel país…. todo le parecía un inmenso escenario de cartón piedra donde los actores se maquillaban de mugre y se vestían como los pajes de los reyes magos… Mientras en su asiento, con el cinturón abrochado, borraba los centenares de fotografías de su cámara a la vez que pensaba con tristeza ,que él en su pintura, jamás tendría una " etapa Mora" que le sacara del olvido

sábado, 11 de julio de 2015

CINCUENTA Y NUEVE DIAS EXACTOS....

Cuando nos encontramos era tarde…. ¿ Tarde?. ! Si , tarde !, pero no tarde en el día, era tarde ya en nuestras vidas. Los dos lo teníamos casi todo hecho y cuando coincidimos en aquella exposición, nuestros días se deslizaban en soledad, tranquilos y perezosos, por la cuesta abajo de nuestra naturaleza.

Ni siquiera nos gustamos…pero nos vinimos bien como compañía para los higiénicos paseos que necesitan los huesos viejos. Y así, a base de caminar por callejones en las intempestivas horas de la siesta, cuando el pueblo andaba en coma profundo, nos fuimos haciendo cada uno un pequeño y tibio hueco en el corazón del otro.

Nos encantaba caminar en silencio por las estrechas y sombreadas callejas mientras el sol achicharraba arriba las blancas azoteas. ! Nadie !….! No se veía a nadie….! Algún turista cansado reposaba, mapa en mano, apoyado en su mugrosa mochila bajo los frescos soportales de la plaza. La puerta de bronce de la iglesia refulgía a pleno sol y lo reflejaba en la fachada oscura del casino de enfrente mientras el aroma intenso de las higueras del parque, nos traía nostalgias de infancia.

Fueron un par de años los que el laberinto de la parte vieja aguantó nuestros siseos y el sonido apagado de nuestros pasos…. Fueron solo dos años en los que algo entre nosotros se fue confitando a fuego lento…. fueron apenas dos años en los que los sentimientos nos fueron creciendo dentro sin estallar por miedo a romper lo que teníamos…Y por fin…, tras esos dos años…, fue un caluroso día de agosto cincelado en mi memoria, cuando la gloria nos bajó a visitar...

Habíamos ascendido trabajosamente la umbría de la cuesta de las casas azules. Habíamos pasado bajo el túnel fresco de la buganvilla, nos habíamos mirado con complicidad cuando percibimos a través de un ventanuco los ahogados gemidos de una pareja que aprovechando el sueño de los demás, estaba en su fresca cueva haciendo el amor con dulce pereza para que sus desnudos cuerpos no transpiraran y cuando llegamos a la placita en lo alto, pudimos ver del otro lado el retazo turquesa del mar entre el desparrame desordenado y blanco de la callejería cayendo hacia el puerto…La brisa marina, nos refrescaba mientras apoyados el uno en el otro esperábamos a se calmaran los jadeos del esfuerzo cuando ella, sin previo aviso, alzó su cara de mi pecho y me besó con dulzura.

¿ Lo sabía? siempre me he preguntado si ella lo sabía…, pero aquella hermosa primavera en verano solo duró dos meses,bueno..., cincuenta y nueve días exactos. Luego, el viento de otoño que nos había juntado como dos hojas secas nos separó de repente. A mí me llevó hacia los pinares verdes de las colinas cercanas…pero a ella, a ella… se la llevó hacia el cielo azul de aquel Octubre donde su rastro se perdió en la inmensidad.

!Si !, hace tiempo que no paseo, simplemente no puedo. Alguna vez me aventuro bajo los hermosos azules de aquella cuesta, pero cuando paseo bajo la buganvilla, los gruesos y salados goterones del llanto masculino, recorren las arrugas de mi cara hasta esconderse en mi barba canosa.


¿ Le pasa algo a Vd. buen hombre… ?. ! Si ! joven !Si!.. me pasa…! Todo !


Fin

martes, 16 de junio de 2015

LAS INQUETANTES CARTAS DE ANSELMO.


Carta #01   6 de Enero de 1970 Notaria de Ernesto Badillo, Teruel
      
Entrega a su destinatario de la carta cerrada y sellada dirigida por don Anselmo Cruz a su hijo don Andrés Cruz, para cumplir su voluntad de que se le haga llegar al mismo al cumplir los 25 años. si está con vida.  

Carta # 02 12 de mayo de 1945  Negral de la Sierra -(Teruel)   
                 
Andrés, hijo, si lees esta carta, será porque ya no estoy con vosotros, , quiero que sepas que me fui cumpliendo con mi deber. Es preciso que te sientas  orgulloso tu padre, aunque no puedas contárselo a nadie....
Fui enviado por el departamento forestal del misterio de agricultura, como ingeniero de montes, a un pequeño pueblo de las profundidades de las montañas de Teruel, para investigar las extrañas muertes de algunos animales. Vasili , me había sido asignado por el mando, como ayudante que conocía bien la región. Era de origen rumano y había venido combatir en la cruzada nacional, con el ejército italiano que envió Musolini.
Solamente hace cinco años que terminó la guerra civil, que tuvo aquí un de sus sangrientos episodios  y todavía es posible ver por estos bosques, las negras grietas de las trincheras, e incluso no es difícil tropezar con restos óseos humanos, armas oxidadas y viejas latas de conserva aun sin abrir. Es este un lugar triste y maldito donde el ser humano convertido en bestia, sacó lo peor de sí mismo. Aun hoy , pasado el tiempo, solo el hambre logra empujar a los lugareños desesperados a entrar en éstos lúgubres bosques para intentar cazar algún conejo para su familia.
 Vasili, me fue guiando hasta los hallazgos. el ambiente era muy extraño, no había aves, ni un solo trino de pájaro rompía el denso silencio del bosque helado y neblinoso. Los cadáveres de los animales aparecían diseminados por los barrancos,  con el cuello destrozado y en  posturas impropias de un animal. La ausencia de sangre  y de  huellas o signos de lucha , pronto descartaron mi hipótesis inicial: la presencia de lobos. Mi silencioso ayudante ( curtido ex militar) se mostraba nervioso e inquieto, era evidente  que Vasili estaba francamente alterado. nunca he creído en presencias sobrenaturales, pero en aquel desolado lugar abandonado de dios..  era difícil sustraerse a una sensación de maldición y abatimiento.
 Fui investigando el alcance de estos macabros sucesos, viajando por aquella perdida sierra, Un duro periplo por sendas y pistas forestales apenas transitables, que solo podía hacerse a lomos de unas flacas mulas.  Al principio, aquellas pobres gentes, respondían con desconfianza, pero poco a poco, fueron colaborando más por temor que por otra cosa. Las gentes  atribuían los sucesos a la presencia de los guerrilleros del maquis escondidos por los cerros. Sin embargo, lo que me heló el alma, es que  pude constatar también, la desaparición por lo menos de 4 niños pequeños entre los diferentes y aislados pueblos y aldeas de estos perdidos montes.
No te pormenorizare lo complicado y alarmante de mi investigación, solo debes saber, que el ataque de pánico que sufrió el rumano al pasar por la deteriorada mansión de los Condes de Tejillo, me puso sobre la pista de alguien o mejor debería decir de algo, de cierta presencia de la que no te puedo aclarar su aspecto, porque nadie la había visto jamás y que llego hace algún tiempo en un misterioso  y polvoriento coche negro con las cortinillas echadas y matrícula desconocida.Tiemblo al contarte, que contra toda la lógica de mi razón, sé que esta fuerza maligna y obscura, vino atraída por la desgracia de este maldito lugar, como el buitre va a la carroña. No poseo prueba alguna razonable para poder alertar a las autoridades, y de hacerlo, nadie me creería, pero sé, que hay que acabar con ella sin más demora. En la última semana han desaparecido dos niños más... y estoy convencido de que el mal se ha desbocado.
!Andrés hijo!  Soy el único aquí que puede parar este horror y es mi deber. Haré lo que haga falta. Sé cómo acabar con esto y seguramente tendré que entregar mi vida para ello. Ese espíritu nefasto y vengativo atrapado entre nosotros, necesita de un alma recta que lo lleve al más allá para ser juzgado...y condenado.

Carta # 03

Jesús López- Detective privado.   23  de marzo de 1971

Estimado Don Andrés: Las indagaciones realizadas a su comando con la discreción requerida por Vd., revelan que la susodicha mansión fue destruida por un incendio en mayo de 1945, habiéndose encontrado entre las cenizas dos cuerpos calcinados e irreconocibles. Desde esa fecha.....no constan en los archivos de la guardia civil denuncias de hallazgos macabros ni desapariciones en esta zona....

lunes, 8 de junio de 2015

LA BALADA DE MANUEL

El lugar era el mismo de antaño. Era el canal que hacía de amarradero a las barcas de los pescadores y que llevaba al gran lago en el centro de aquella albufera . Sin embargo, Manuel lo contemplaba con un extraño sentimiento de irrealidad.

Verdaderamente, estaba precioso a la luz del amanecer que entre las brumas matinales, enfriaba el colorido de las embarcaciones dándoles un aspecto elegante y misterioso.

Pero …! Allí no había vida ! ! No había nadie! ! Ni un solo pescador ! .!! Nadie !!.

El silencio se podía escuchar solo roto por el sonido grotesco de algún pato que volaba bajo estirando el cuello como un reactor de guerra. Manuel podía oir su propia respiración.

El hombre miró hacia su barca. Pensó que aun estaba bonita a pesar de su abandono. Hacía algunos años que aquel lago estaba muerto. Los vertidos industriales se habían impuesto a la necesidad de los que vivían de la pesca. El "Progreso" se había cobrado otra víctima inocente en su lucha con la naturaleza.

Manuel se había acostumbrado a no salir a faenar con las primeras luces, pero a lo que no había renunciado aun, era a ver la salida del Sol entre los juncos. Manuel pensaba que, el resto del día, aquel astro era solo un planeta. Pero a esas horas, para él, el Sol era un ser vivo, una inmensa yema de huevo que estallaba salpicando de amarillo y dando vida a todo lo que pillaba.

Un largo restregón en su camal, le sacó de sus pensamientos. Era "Perla", su pequeña perrita ratonera, que moviendo su rabito llamaba su atención como hacía siempre que lo veía triste. La miró, le acarició la cabeza y recogió al instante una brizna de consuelo de sus pequeños ojos ambarinos. ¿Qué haría tu amo sin ti pequeña ? ! Vámonos ! que al que veníamos a ver ya lo hemos visto y a mí el cuerpo me anda pidiendo un " lingotazo " de Cazalla.


Luego, Manuel , encendió con parsimonia un caliqueño retorcido y seco. Se encasquetó su viejo y ajado sombrero de paja. Puso al animalito en el cajón de atrás del viejo Vespino lleno de mugre y rumbo a la taberna, se perdió pedorreando por vieja la senda que surca los arrozales dorados del septiembre levantino.

jueves, 28 de mayo de 2015

LA TORTILLA

El desierto estaba precioso, solo cactus y secos matojos que impulsados por el viento atravesaban rodando a veces por la negra carretera cuya rectitud la haría imposible en otro lugar.

Al fondo, violáceas, las montañas de Nevada a cuyos bosques se dirigían, ponían fin a aquella inmensidad plana y silenciosa. A su lado, mientras conducía el enorme todoterreno negro, dormía una mujer rubia, su esposa típicamente americana, a la que acompañaban en su sueño en la parte trasera del vehículo dos niños también rubios y también típicamente americanos…




Pedro, paladeó con satisfacción la paz del momento. Si, estaba satisfecho. Cuando llegó a los Estados Unidos diez y ocho años antes, no tardó en desprenderse de su españolidad. Llegó resentido. Tuvo que emigrar porque allí en España estaba taponado. A pesar de su enorme talento y a pesar de sus avanzados y originales proyectos de ingeniería , su carrera se había visto detenida por el nepotismo, el enchufismo y los cambalaches que envolvían el mundo universitario.

Pedro se avergonzaba de haber sido español. Ya se consideraba un norteamericano mas. Había escondido su piel ibérica bajo capas y capas de pintura anglosajona hasta que no se vio un solo milímetro de ella. Reseteó su cerebro para no sentir la ira que le producía su antigua nación que navegaba siempre a contracorriente de la razón, siempre rencorosamente dividida y con el alma aun encadenada al siglo XIX, inmune a las palabras Unión, Cesión, Pacto, Dimisión, Honestidad y Perdón y siempre dispuesta al sacrificio, pero solo para que el adversario muriera.

! Que se le podía pedir a aquel pueblo que mantenido en la ignorancia por la religión, pasó directamente del analfabetismo a la televisión saltándose la etapa de los libros. ! Que se le podía pedir a aquel pueblo que se creía muy listo pero que su falta de criterio hacía que lo engañaran las ideas más demagógicas o el tío que mas alto gritara…

! Qué pena que en España no hubieran cuajado las ideas luteranas o que se ganara la Guerra de la Independencia a los que traían la modernidad..!..! Qué pena…!

Pedro, apartó aquellos pensamientos…estaba anocheciendo, todos habían despertado y ya comenzaban las primeras curvas que marcaban el ascenso a los altos. Aun faltaban dos horas para llegar a su destino, pero el hambre había hecho mella en el personal de aquel vehículo.


Pararon en lo alto de " Puerto Chiquito". Un lugar donde lo único hispano era el nombre y en cuyo restaurante de formíca y vidrio, se aposentaron frente a la mesa en los bancos encarados de cuero rojo a la luz del típico letrero de neón intermitente naranja y azul que entraba por la ventana desde el exterior.

A ver…Hamburguesa para los niños..si ,si,.. con patatas, sin cebolla y doble de queso. Si, si, Coca Cola… Para mi esposa una ensalada y un té helado… y para mí…para mi…miró la carta y sus ojos casi saltan de sorpresa….! Tortilla de patatas !¨. ! Para mí tortilla de patatas ! y una copa pequeña de vino rojo que tengo que conducir… y …Vd. perdone… ¿Cómo es Vds. que tienen tortilla de patatas aquí señorita…?

! Señor , tenemos una cocinera española que ayuda en temporada alta ….! dijo la camarera que iba ataviada como un jugador de beisbol gorrita y todo.

Cuando la camarera trajo la comanda minutos después, las cosas fueron bien hasta que se llevó el primer trozo de aquel triangulo amarillo hecho con aceite de oliva a sus labios y Pedro percibió su sabor. Entonces, una oleada de añoranza por su tierra lo invadió partiendo desde lo más hondo de sus entrañas y las lagrimas brotaron silenciosas de sus ojos…

! Papa te pasa algo en los ojos..!

! Nada hijo! ! Nada! ! Es el humo…! , solo es que me ha entrado un poco de humo…y me pican los ojos.

! Puta cocinera española…! murmuró Pedro por lo bajini….