viernes, 31 de julio de 2015

UN VIAJE AL SUR

Cuando Mariano llegó a Fez aquella mañana de abril, supo que la ilusión le volvía a visitar tras meses y meses de abulia y apatía. Desde la loma, los tejados de cerámica verde de las mezquitas que salpicaban aquella antigua ciudad imperial del Magreb, brillaban como esmeraldas proclamando a los cuatro vientos la grandeza del islam.

Desde una de las torres de piedra cubiertas de azulejos del almuecín, alguien llamaba a la oración con una voz más parecido a un lamento que a un canto.

Como tantos y tantos pintores españoles, Mariano había huido al sur en busca de la inspiración de un mundo distinto y mas autentico que el nuestro. ¿Lograría una "etapa mora " en su pintura que le rescatara del olvido cuando sus huesos no fueran más que calcio y polvo gris?. Su corazón batió impaciente por sentir el influjo de caóticas calles de la medina.

Cuando cruzó las doradas puertas ojivales de las murallas dejando fuera el inclemente calor del sol africano, se coló de inmediato en un mundo fresco, sombreado y laberíntico, donde la línea recta parecía olvidada y la estrechez imponía su dictadura.Las callejas, de apenas una braza de amplitud, forzaban a las gentes a deambular en filas para permitir el paso de los pequeños burritos que cargados de mercancías, suponían el medio de transporte más eficaz en aquellas angosturas.

Los rayos del sol, burlaban la vigilancia de los cañizos y toldos que, como celadores colgados de los pisos superiores, intentaban impedir que penetraran hasta el fondo en la penumbra las doradas proyecciones escapaban al fondo de las callejas como fugitivos creando así un raro ambiente de contrastes y claroscuros que iluminaba a manchones irregulares los tenderetes de especias y frutas y delataban en su trayecto el polvo de las callejas sin pavimentar que solo debían su lisura al trabajo de siglos de pisadas.

Los bazares desordenadas y exóticos de cuyos dinteles colgaban atractivos productos de artesanía de bronce dorado y cobre rojizo, parecían estar excavados en las paredes de un desfiladero y en su interior, silenciosos y fantasmales, los oscuros bultos indefinidos de tela con forma humana de sus propietarios parecían espiar con desconfianza.

Una monótona música mora se escapaba con sordina desde la radio antigua de algún pequeño café que con sus mesas redondas llenas de vasos de té con hierbabuena, se abría en alguna plazuela dando respiro a tanta constricción.

La cámara de fotos de Mariano funcionaba enloquecida como si fuera autónoma. No era apenas necesario buscar ni encuadrar. Todo era bello, raro, insólito o extravagante. Cualquier punto enfocado era digno de recordar y junto a las imágenes, los olores a especies, a cuero, a estiércol, a orina, a pan recién hecho, a tabaco, o a perfume de pachuli, hubieran podido guiar con exactitud a un ciego por aquel caos.

Tras medio día de vagar sin descanso por aquella madeja urbana, Mariano perdido ya, cansado y hambriento se sentó en un pequeño banco de pierda, al lado de un puesto de dátiles que encontró en el tranquilo fondo de un callejón sin salida. Los frutos de las palmeras, reposaban desordenados en preciosos montones piramidales coronados por pequeños carteles con el precio en árabe . Mariano compró media docena de dulces dedos de ámbar y un vaso de kéfir, se lió un peta de hachís y se dejó caer su espalda contra el muro mientras dejaba que el efecto del mismo agudizara más sus sentidos buscando la inspiración. 

Fue entonces…justo entonces.. cuando levantó la cabeza y lo vio. La visión podía resumir toda la autenticidad de aquel zoco. El hombre estaba metido en una especie de mazmorra con una puerta de tablones pintados a la que la luz arrancaba un enigmático color índigo. Sentado en una banqueta y rodeado de pellejos polvorientos, apenas se le veía la cara completamente abstraído dando puntadas al cuero cárdeno de una sandalia. Totalmente concentrado, el mundo se hubiera podido caer a su alrededor sin arrancarle un pestañeo. La capucha del su chilaba de rizo de rayas verde islam le caían sobre la cara y cubrían blandamente su cuerpo del que junto a las manos, solo se le adivinaban unos pies roñosos metidos en unas sandalias mas viejas que él, que tal vez heredó de su abuelo nómada . Pese a lo pardo, el mugriento color indefinido que debió ser blanco en su origen conseguía destacar sobre un fondo en penumbra donde las sandalias polvorientas parecían dormitar desde el tiempo de la guerra. Aquella imagen terminó por transportar el alma de Mariano hasta otro mundo lejano y medieval…

Había encontrado el tema. El pintor estuvo seguro . Aquello resumía todo lo visto y tras mirarlo casi media hora hasta memorizar cada detalle tomó un apunte a carboncillo , sin que el hombre en ningún momento levantara la mirada y luego lo fotografió cuidadosamente. Por hoy tenía lo que había venido a buscar. Las musas de lo antiguo y de lo autentico le habían sonreído como lo hicieran con los antiguos maestros….

Mariano descansó en el hotel con las persianas bajadas en una maravillosa y dulce siesta en la que noto satisfecho sus piernas cansadas. Cuando remitió el calor salió al bulevar a pasear entre dos luces. El tráfico era caótico..de pronto, oyó aproximarse el sonido del motor de un vehículo , se trataba de lujoso todoterreno negro brillante y cristales opacos del que salía una música de rock infernal. Luego, sintió el roce de su carrocería en su costado y entonces notó el golpe, el tirón de su mochila enganchada en el espejo retrovisor del coche de aquel energúmeno que circulaba como si fuera miembro del parís- Dakar. El tremendo porrazo lo lanzó al suelo varios metros y el vehículo no tuvo mas remedio que frenar brutalmente para no atropellarlo.

Conmocionado aun, oyó lejanamente como el conductor, dejando la puerta abierta del vehículo, había bajado del coche y corría a auxiliarlo gritando y profiriendo todo tipo de interjecciones en su idioma ininteligible .Cuando pudo levantar la vista, el corazón se le cayó a los pies… Era el zapatero mugroso de las rayas verdes que trataba de ayudarle sin soltar el móvil que llevaba pegado a su oreja con dos percings , unas gafas de sol macarrónicas y un tatuaje en el cuello

Para Mariano, allí acabo el viaje.. el peregrinaje…la aventura…la búsqueda…el periplo… Dos días después, el avión lo traía de vuelta desde Tánger. Lo había intentado, pero no había podido continuar…. se había roto la magia , ya no pudo creerse nada en aquel país…. todo le parecía un inmenso escenario de cartón piedra donde los actores se maquillaban de mugre y se vestían como los pajes de los reyes magos… Mientras en su asiento, con el cinturón abrochado, borraba los centenares de fotografías de su cámara a la vez que pensaba con tristeza ,que él en su pintura, jamás tendría una " etapa Mora" que le sacara del olvido

sábado, 11 de julio de 2015

CINCUENTA Y NUEVE DIAS EXACTOS....

Cuando nos encontramos era tarde…. ¿ Tarde?. ! Si , tarde !, pero no tarde en el día, era tarde ya en nuestras vidas. Los dos lo teníamos casi todo hecho y cuando coincidimos en aquella exposición, nuestros días se deslizaban en soledad, tranquilos y perezosos, por la cuesta abajo de nuestra naturaleza.

Ni siquiera nos gustamos…pero nos vinimos bien como compañía para los higiénicos paseos que necesitan los huesos viejos. Y así, a base de caminar por callejones en las intempestivas horas de la siesta, cuando el pueblo andaba en coma profundo, nos fuimos haciendo cada uno un pequeño y tibio hueco en el corazón del otro.

Nos encantaba caminar en silencio por las estrechas y sombreadas callejas mientras el sol achicharraba arriba las blancas azoteas. ! Nadie !….! No se veía a nadie….! Algún turista cansado reposaba, mapa en mano, apoyado en su mugrosa mochila bajo los frescos soportales de la plaza. La puerta de bronce de la iglesia refulgía a pleno sol y lo reflejaba en la fachada oscura del casino de enfrente mientras el aroma intenso de las higueras del parque, nos traía nostalgias de infancia.

Fueron un par de años los que el laberinto de la parte vieja aguantó nuestros siseos y el sonido apagado de nuestros pasos…. Fueron solo dos años en los que algo entre nosotros se fue confitando a fuego lento…. fueron apenas dos años en los que los sentimientos nos fueron creciendo dentro sin estallar por miedo a romper lo que teníamos…Y por fin…, tras esos dos años…, fue un caluroso día de agosto cincelado en mi memoria, cuando la gloria nos bajó a visitar...

Habíamos ascendido trabajosamente la umbría de la cuesta de las casas azules. Habíamos pasado bajo el túnel fresco de la buganvilla, nos habíamos mirado con complicidad cuando percibimos a través de un ventanuco los ahogados gemidos de una pareja que aprovechando el sueño de los demás, estaba en su fresca cueva haciendo el amor con dulce pereza para que sus desnudos cuerpos no transpiraran y cuando llegamos a la placita en lo alto, pudimos ver del otro lado el retazo turquesa del mar entre el desparrame desordenado y blanco de la callejería cayendo hacia el puerto…La brisa marina, nos refrescaba mientras apoyados el uno en el otro esperábamos a se calmaran los jadeos del esfuerzo cuando ella, sin previo aviso, alzó su cara de mi pecho y me besó con dulzura.

¿ Lo sabía? siempre me he preguntado si ella lo sabía…, pero aquella hermosa primavera en verano solo duró dos meses,bueno..., cincuenta y nueve días exactos. Luego, el viento de otoño que nos había juntado como dos hojas secas nos separó de repente. A mí me llevó hacia los pinares verdes de las colinas cercanas…pero a ella, a ella… se la llevó hacia el cielo azul de aquel Octubre donde su rastro se perdió en la inmensidad.

!Si !, hace tiempo que no paseo, simplemente no puedo. Alguna vez me aventuro bajo los hermosos azules de aquella cuesta, pero cuando paseo bajo la buganvilla, los gruesos y salados goterones del llanto masculino, recorren las arrugas de mi cara hasta esconderse en mi barba canosa.


¿ Le pasa algo a Vd. buen hombre… ?. ! Si ! joven !Si!.. me pasa…! Todo !


Fin

martes, 16 de junio de 2015

LAS INQUETANTES CARTAS DE ANSELMO.


Carta #01   6 de Enero de 1970 Notaria de Ernesto Badillo, Teruel
      
Entrega a su destinatario de la carta cerrada y sellada dirigida por don Anselmo Cruz a su hijo don Andrés Cruz, para cumplir su voluntad de que se le haga llegar al mismo al cumplir los 25 años. si está con vida.  

Carta # 02 12 de mayo de 1945  Negral de la Sierra -(Teruel)   
                 
Andrés, hijo, si lees esta carta, será porque ya no estoy con vosotros, , quiero que sepas que me fui cumpliendo con mi deber. Es preciso que te sientas  orgulloso tu padre, aunque no puedas contárselo a nadie....
Fui enviado por el departamento forestal del misterio de agricultura, como ingeniero de montes, a un pequeño pueblo de las profundidades de las montañas de Teruel, para investigar las extrañas muertes de algunos animales. Vasili , me había sido asignado por el mando, como ayudante que conocía bien la región. Era de origen rumano y había venido combatir en la cruzada nacional, con el ejército italiano que envió Musolini.
Solamente hace cinco años que terminó la guerra civil, que tuvo aquí un de sus sangrientos episodios  y todavía es posible ver por estos bosques, las negras grietas de las trincheras, e incluso no es difícil tropezar con restos óseos humanos, armas oxidadas y viejas latas de conserva aun sin abrir. Es este un lugar triste y maldito donde el ser humano convertido en bestia, sacó lo peor de sí mismo. Aun hoy , pasado el tiempo, solo el hambre logra empujar a los lugareños desesperados a entrar en éstos lúgubres bosques para intentar cazar algún conejo para su familia.
 Vasili, me fue guiando hasta los hallazgos. el ambiente era muy extraño, no había aves, ni un solo trino de pájaro rompía el denso silencio del bosque helado y neblinoso. Los cadáveres de los animales aparecían diseminados por los barrancos,  con el cuello destrozado y en  posturas impropias de un animal. La ausencia de sangre  y de  huellas o signos de lucha , pronto descartaron mi hipótesis inicial: la presencia de lobos. Mi silencioso ayudante ( curtido ex militar) se mostraba nervioso e inquieto, era evidente  que Vasili estaba francamente alterado. nunca he creído en presencias sobrenaturales, pero en aquel desolado lugar abandonado de dios..  era difícil sustraerse a una sensación de maldición y abatimiento.
 Fui investigando el alcance de estos macabros sucesos, viajando por aquella perdida sierra, Un duro periplo por sendas y pistas forestales apenas transitables, que solo podía hacerse a lomos de unas flacas mulas.  Al principio, aquellas pobres gentes, respondían con desconfianza, pero poco a poco, fueron colaborando más por temor que por otra cosa. Las gentes  atribuían los sucesos a la presencia de los guerrilleros del maquis escondidos por los cerros. Sin embargo, lo que me heló el alma, es que  pude constatar también, la desaparición por lo menos de 4 niños pequeños entre los diferentes y aislados pueblos y aldeas de estos perdidos montes.
No te pormenorizare lo complicado y alarmante de mi investigación, solo debes saber, que el ataque de pánico que sufrió el rumano al pasar por la deteriorada mansión de los Condes de Tejillo, me puso sobre la pista de alguien o mejor debería decir de algo, de cierta presencia de la que no te puedo aclarar su aspecto, porque nadie la había visto jamás y que llego hace algún tiempo en un misterioso  y polvoriento coche negro con las cortinillas echadas y matrícula desconocida.Tiemblo al contarte, que contra toda la lógica de mi razón, sé que esta fuerza maligna y obscura, vino atraída por la desgracia de este maldito lugar, como el buitre va a la carroña. No poseo prueba alguna razonable para poder alertar a las autoridades, y de hacerlo, nadie me creería, pero sé, que hay que acabar con ella sin más demora. En la última semana han desaparecido dos niños más... y estoy convencido de que el mal se ha desbocado.
!Andrés hijo!  Soy el único aquí que puede parar este horror y es mi deber. Haré lo que haga falta. Sé cómo acabar con esto y seguramente tendré que entregar mi vida para ello. Ese espíritu nefasto y vengativo atrapado entre nosotros, necesita de un alma recta que lo lleve al más allá para ser juzgado...y condenado.

Carta # 03

Jesús López- Detective privado.   23  de marzo de 1971

Estimado Don Andrés: Las indagaciones realizadas a su comando con la discreción requerida por Vd., revelan que la susodicha mansión fue destruida por un incendio en mayo de 1945, habiéndose encontrado entre las cenizas dos cuerpos calcinados e irreconocibles. Desde esa fecha.....no constan en los archivos de la guardia civil denuncias de hallazgos macabros ni desapariciones en esta zona....

lunes, 8 de junio de 2015

LA BALADA DE MANUEL

El lugar era el mismo de antaño. Era el canal que hacía de amarradero a las barcas de los pescadores y que llevaba al gran lago en el centro de aquella albufera . Sin embargo, Manuel lo contemplaba con un extraño sentimiento de irrealidad.

Verdaderamente, estaba precioso a la luz del amanecer que entre las brumas matinales, enfriaba el colorido de las embarcaciones dándoles un aspecto elegante y misterioso.

Pero …! Allí no había vida ! ! No había nadie! ! Ni un solo pescador ! .!! Nadie !!.

El silencio se podía escuchar solo roto por el sonido grotesco de algún pato que volaba bajo estirando el cuello como un reactor de guerra. Manuel podía oir su propia respiración.

El hombre miró hacia su barca. Pensó que aun estaba bonita a pesar de su abandono. Hacía algunos años que aquel lago estaba muerto. Los vertidos industriales se habían impuesto a la necesidad de los que vivían de la pesca. El "Progreso" se había cobrado otra víctima inocente en su lucha con la naturaleza.

Manuel se había acostumbrado a no salir a faenar con las primeras luces, pero a lo que no había renunciado aun, era a ver la salida del Sol entre los juncos. Manuel pensaba que, el resto del día, aquel astro era solo un planeta. Pero a esas horas, para él, el Sol era un ser vivo, una inmensa yema de huevo que estallaba salpicando de amarillo y dando vida a todo lo que pillaba.

Un largo restregón en su camal, le sacó de sus pensamientos. Era "Perla", su pequeña perrita ratonera, que moviendo su rabito llamaba su atención como hacía siempre que lo veía triste. La miró, le acarició la cabeza y recogió al instante una brizna de consuelo de sus pequeños ojos ambarinos. ¿Qué haría tu amo sin ti pequeña ? ! Vámonos ! que al que veníamos a ver ya lo hemos visto y a mí el cuerpo me anda pidiendo un " lingotazo " de Cazalla.


Luego, Manuel , encendió con parsimonia un caliqueño retorcido y seco. Se encasquetó su viejo y ajado sombrero de paja. Puso al animalito en el cajón de atrás del viejo Vespino lleno de mugre y rumbo a la taberna, se perdió pedorreando por vieja la senda que surca los arrozales dorados del septiembre levantino.

jueves, 28 de mayo de 2015

LA TORTILLA

El desierto estaba precioso, solo cactus y secos matojos que impulsados por el viento atravesaban rodando a veces por la negra carretera cuya rectitud la haría imposible en otro lugar.

Al fondo, violáceas, las montañas de Nevada a cuyos bosques se dirigían, ponían fin a aquella inmensidad plana y silenciosa. A su lado, mientras conducía el enorme todoterreno negro, dormía una mujer rubia, su esposa típicamente americana, a la que acompañaban en su sueño en la parte trasera del vehículo dos niños también rubios y también típicamente americanos…




Pedro, paladeó con satisfacción la paz del momento. Si, estaba satisfecho. Cuando llegó a los Estados Unidos diez y ocho años antes, no tardó en desprenderse de su españolidad. Llegó resentido. Tuvo que emigrar porque allí en España estaba taponado. A pesar de su enorme talento y a pesar de sus avanzados y originales proyectos de ingeniería , su carrera se había visto detenida por el nepotismo, el enchufismo y los cambalaches que envolvían el mundo universitario.

Pedro se avergonzaba de haber sido español. Ya se consideraba un norteamericano mas. Había escondido su piel ibérica bajo capas y capas de pintura anglosajona hasta que no se vio un solo milímetro de ella. Reseteó su cerebro para no sentir la ira que le producía su antigua nación que navegaba siempre a contracorriente de la razón, siempre rencorosamente dividida y con el alma aun encadenada al siglo XIX, inmune a las palabras Unión, Cesión, Pacto, Dimisión, Honestidad y Perdón y siempre dispuesta al sacrificio, pero solo para que el adversario muriera.

! Que se le podía pedir a aquel pueblo que mantenido en la ignorancia por la religión, pasó directamente del analfabetismo a la televisión saltándose la etapa de los libros. ! Que se le podía pedir a aquel pueblo que se creía muy listo pero que su falta de criterio hacía que lo engañaran las ideas más demagógicas o el tío que mas alto gritara…

! Qué pena que en España no hubieran cuajado las ideas luteranas o que se ganara la Guerra de la Independencia a los que traían la modernidad..!..! Qué pena…!

Pedro, apartó aquellos pensamientos…estaba anocheciendo, todos habían despertado y ya comenzaban las primeras curvas que marcaban el ascenso a los altos. Aun faltaban dos horas para llegar a su destino, pero el hambre había hecho mella en el personal de aquel vehículo.


Pararon en lo alto de " Puerto Chiquito". Un lugar donde lo único hispano era el nombre y en cuyo restaurante de formíca y vidrio, se aposentaron frente a la mesa en los bancos encarados de cuero rojo a la luz del típico letrero de neón intermitente naranja y azul que entraba por la ventana desde el exterior.

A ver…Hamburguesa para los niños..si ,si,.. con patatas, sin cebolla y doble de queso. Si, si, Coca Cola… Para mi esposa una ensalada y un té helado… y para mí…para mi…miró la carta y sus ojos casi saltan de sorpresa….! Tortilla de patatas !¨. ! Para mí tortilla de patatas ! y una copa pequeña de vino rojo que tengo que conducir… y …Vd. perdone… ¿Cómo es Vds. que tienen tortilla de patatas aquí señorita…?

! Señor , tenemos una cocinera española que ayuda en temporada alta ….! dijo la camarera que iba ataviada como un jugador de beisbol gorrita y todo.

Cuando la camarera trajo la comanda minutos después, las cosas fueron bien hasta que se llevó el primer trozo de aquel triangulo amarillo hecho con aceite de oliva a sus labios y Pedro percibió su sabor. Entonces, una oleada de añoranza por su tierra lo invadió partiendo desde lo más hondo de sus entrañas y las lagrimas brotaron silenciosas de sus ojos…

! Papa te pasa algo en los ojos..!

! Nada hijo! ! Nada! ! Es el humo…! , solo es que me ha entrado un poco de humo…y me pican los ojos.

! Puta cocinera española…! murmuró Pedro por lo bajini….

jueves, 14 de mayo de 2015

EL GRITO (2015)

Si amigo, si Vd. me permite que dada mi edad le llame a Vd. así Doctor..Yo vivo solo.La soledad es algo común en este barrio marginal que antes fue un bello pueblo y ahora, absorbido por la ciudad, no es mas que un batiburrillo de fincas baratas y decrepitas casas rurales. Aquí solo quedamos viejos. Si Doctor, ancianos que aun recordamos con nostalgia el pasado del lugar.



Yo, vivo solo desde que ella se fue hace más de veinte años y la verdad , Doctor, es que me costó más acostumbrarme no amar, que a no ser amado. No ser amado es algo a lo que ya me había habituado mucho tiempo antes de que ella se fuera. Pero bueno.. no iba a eso…lo que me gustaría que Vd. oyera es una pequeña historia que nadie conoce y que ahora que Vd. me ha desahuciado, necesito contar a alguien para no llevármela dentro…

Todo comenzó con un grito en medio de la noche. Fue el grito más horrible que oí jamás. No creo que ni cuando le queman los ojos a un torturado se pudiera gritar así. Creo que es el grito de un hombre cuando le están arrancando el Alma. Cuando me asomé por la ventana lo vi a través del ventanuco de su baño aun estaba gritando. Aun veo la imagen de Blay cada vez que cierro los ojos. Su cara débilmente iluminada por el espejo del baño resaltaba contra los oscuros azulejos del fondo. Junto a la su abierta y desdentada boca, cientos de arrugas partían de sus parpados contraídos deformando su rostro en profundos surcos y los pelos plateados de su cara sin afeitar parecían agujas de acero clavadas en ellos.

Cuando, se desvaneció la imagen solo se oyeron unos sollozos durante un rato más hasta que el silencio devolvió a la noche su paz habitual. Mire Doctor, yo no quise molestar el duelo de aquel pobre hombre.. me imaginé que había muerto Eva , su mujer, porque que ya no oía los quejidos de dolor que desde su casa me acompañaban desde hace meses . Decidí volver a mi cama a intentar conciliar el sueño.

Pero……. !Amigo!, cuando bien temprano salí a por el pan, encontré la puerta de Blay abierta en el rellano y entré por si podía ayudarle. Todo estaba ordenado y limpio. Una nota sobre la mesa del comedor con la letra de Blay destacaba bajo la luz encendida : No se culpe a nadie la maté porque sufría, yo me voy con ella para estar juntos donde quiera que vayamos….

Sobrecogido, me acerque al oscuro baño, y allí los encontré. Solo eran dos cabezas juntas en un lago de carmesí que parecía un rubí engarzado en el contorno blanco de la bañera. Habían fundido sus sangres en un dulce abrazo mientras sus vidas se diluían en el agua. Blay había recurrido a la muerte mas indolora …segarse las venas y desangrarse con dulzura en el agua tibia.

Doctor, aunque Vd. no se lo crea, no tuve que tomar ninguna decisión. No veía otra alternativa a lo que hice. Blay, era mi amigo y yo no podía permitir que su nombre y su memoria se viera envuelto en tremebundas historias de crimen de género y violencia doméstica, ni que todas las televisiones mancharan su memoria atribuyéndole intenciones perversas, ni que manifestaciones en la calle, ambulancias y coches de policía se adueñaran truculentamente de nuestra calle ni de nuestro portal.

Blay no se merecía eso. Blay se merecía un puesto en el cielo después de dejarlo todo desde hace siete años para cuidar a su amada Eva con Alzheimer. Blay se merecía el cielo por haber puesto fin al sufrimiento de su mujer cuando un maligno e incurable tumor comenzó a devorarle sin piedad desde vientre. Blay se merecía el cielo por amarla como la amó.

Cuando vacié la bañera, sus dos pequeñas y exsanguinadas figuras abrazadas como dos pajarillos me produjeron ternura . Parecían un solo cuerpo blanco y traslucido. No se me ocurrió separarlos  y así , ligados por el rigor mortis, los envolví en una alfombra, los arrastré trabajosamente hasta mi vieja furgona y los llevé hasta aquel lejano monte gris que tantas veces habíamos subido juntos y que en nuestro otoño mirábamos con nostalgia desde nuestras ventanas en los días claros

Y allí están, con sus esqueletos entrelazados, lo más cerca de Dios que pude. Nadie se enteró. Nadie los echó de menos. Nadie preguntó por ellos… Para mí fue un alivio, pero... también es triste Doctor, el olvido en que vivimos los viejos…

domingo, 3 de mayo de 2015

VENECIA SIN TI……Y !SIN NADIE..!

Vi aquel hombre ya canoso recostado en silencio en lo hondo del calabozo. Era el único preso en aquella calurosa tarde de Domingo. Pese a la penumbra en que se había refugiado, pude percibir en su cara una sonrisa por la que asomaban sus dientes blancos. No pude evitar preguntarme por qué sonreía así aquel cabronazo despeinado y con barba de tres días.
Al final, hasta los carceleros, aunque seamos más italianos que la pasta, nos aburrimos mortalmente con el silencio de estos lóbregos muros. Filosóficamente me puse a pensar que en realidad, los dos estábamos haciendo lo mismo pero en lados distintos de una sola reja. Vamos…los dos presos de algún modo..

Pasadas tres horas, ya me había limpiado las uñas, había hecho el crucigrama, me había comido un trozo de pizza fría que me sobró de la cena de ayer y en la radio ya había acabado el Milan-Juventus... Mi curiosidad latina había ido creciendo a como un " Alien" en mi interior y ya no veía la forma de contenerla. Además con la soledad de ambos entre aquellas cuatro paredes, iba ya sintiendo por él un punto de simpatía y compañerismo, es decir, como el síndrome de Estocolmo, pero al revés..tal vez fuera ….el Síndrome de Venecia

Por fin, me levanté y quitándome el auricular del transistor, me aproximé a los barrotes con el paquete de tabaco en la mano y le ofrecí un cigarrillo al tiempo que le preguntaba…

- Me ha comentado mi compañero que es Vd. Español y que le han condenado a dos meses en chirona y a una multa de seis mil euros por conducta incívica.

- !Si, señor… así es!, !Nadie le ha engañado a Vd.….! , dijo el preso Español exhalando con fuerza el humo del tabaco
hacia el techo


- Pero… lo que no me ha dicho, es lo que hizo Vd. para estar encerrado aquí. Me ha chocado verlo tan tranquilo y sonriente…. como si estuviera Vd. en el Edén en vez de estar metido en una mazmorra… vamos…..

-! Mire agente! , sonrío porque estoy feliz de haber logrado hacer lo que quería… Me he dado un autentico gustazo. !Ah!.. y no me apena el castigo por mi acción ya que contaba con ello, esto estaba ya descontado..

- Pero… ¿Que ha hecho Vd. hombre de Dios?. ! No tiene Vd. aspecto de ir haciendo gamberradas incívicas por ahí…!

-Y no soy un gamberro, pero por una vez en mi vida, quería saber que era, que se sentía..
-¿ Que se sentía de qué señor..?

- ! Mire Vd.! soy un apasionado de la fotografía, sobre todo monumental, me he gastado lo que tengo y lo que no tengo en costosos viajes alrededor del mundo para fotografiar los monumentos más bellos e imponentes, y en todos los sitios me he topado la frustración de encontrármelos invadidos de manadas de turistas vociferantes vestidos de los colores más estridentes, un montón de autobuses rodeando el monumento como hienas que devoraran un cadáver . Miríadas de vendedores de cacharros inverosímiles acosándote y tirándote de la ropa y decenas de guías en traje de chaqueta azul, despotricando mientras intentan reunir su rebelde rebaño formado por una cuarentena de seres que tienden a la dispersión y a ir a su jodida bola…

- Si, ¿Y por qué le atormentaba eso tanto señor….?
-! Porque no me dejan hacer una puta fotografía en condiciones…! Mire Vd.! Cuando no me empujan, le dan una patada al trípode…., o tapan la luz….,u ocultan con una mochila el motivo principal, o se cruzan por delante cuando por fin tengo algo a la vista….o la cola de los urinarios crece hasta taparme…y luego, los resultados….!Son artísticamente desastrosos!…porque yo créame Vd. soy un clásico, soy aún de los de cámara analógica y carrete japonés , y cuando revelo las fotos, parece que todos los monumentos están llenos de confeti después de una celebración. no les falta ningún colorín…. !Oiga!, me estaban volviendo loco….

- ¿ Y qué ha hecho Vd. que lo veo tan realizado…?  Mire Vd. que yo a los españoles les tengo más miedo que al demonio, pues al ancestral grito de: ! Con dos cojones…! son capaces de los mayores desatinos.

- Ya ve señor carcelero, con ese grito fue con el que comencé…Coloqué cinco despertadores bien envueltos en paquetes negros con letras árabes en blanco, en sendos lugares de Venecia incluidas las góndolas. Luego, el aviso de atentado de la yihad islámica fingiendo acento moro y el resto fue de una facilidad asombrosa. Tras la evacuación completa de la ciudad, y mientras los artificieros sudaban tinta, yo , con una gorra de plato y un chaleco amarillo de protección civil, recorrí cómodamente con mi cámara y mi trípode toda Venecia, puentes, plazas y canales…sin un alma que me molestara…! Qué gozada ! Qué alivio! ! Que sentimiento de revancha ! y…por fin,  ! Que belleza de resultados…! ! Que imágenes! ….! Creo que con toda la que me ha caído, aun me ha salido barato..!

! Ah! y no dejé de canturrear  "Venecia sin ti" de charles Aznavour, en toda mi aventura…!Si , Venecia sin ti….y ! Sin nadie!

Al final, casi me entregué solo a las autoridades. Me pillaron mientras les hacía una foto a modo de recuerdo de mi tropelía cuando intentaban desactivar uno de mis cacharros con un pequeño robot.

- Pero me gustaría suponer que dado que ya se ha dado Vd. la satisfacción, será la última vez que hace Vd. eso, ¿No, señor..?

- !Claro hombre ! ! Qué remedio…! En primer lugar porque ya no me queda dinero….y en segundo, porque solo me queda por fotografiar la plaza roja de Moscú, y con los rusos, de bromas nada que son muy bestias y no tienen sentido del humor…. si me pillan…..A Siberia seguro y para los restos….