Cuando me fijé en aquella muchacha era aun temprano. Había salido a pasear dentro de mi rutina, a pesar de que el día algo brumoso
no invitaba a ello.

La muchacha hacía rato que debía estar allí, pero hasta ese
momento no había reparado yo en ella. Su expresión y la proporcionada belleza
de su cuerpo juvenil Inmóvil, que apoyaba negligentemente en un poste
componiendo un gracioso arco, había llamado mi dispersa atención. Con su mochila
en los pies, la chica daba la sensación de estar en tránsito de un lugar otro,
y su pose hacía que su ropa dibujara delicados pliegues en su cintura, cuya
textura suave, delataba la dulzura con que se adaptan al cuerpo las prendas de
algodón fino.
Sin embargo, a pesar
de lo sencillo de su atuendo, aquella muchacha emanaba una elegancia especial,
innata y misteriosa, cargada de indiferencia. Los tonos grisáceos y discretos de
su silueta, casi se confundían con los pizarrosos arbustos del fondo de la
carretera sobre los que conseguía destacar una graciosa melenita que a ratos se
agitaba con alguna ráfaga de brisa.
En sus pequeños pies
que había colocado con la gracia de una bailarina de ballet, unas caras francesitas
de color rosa palo daban la única nota de viveza a su melancólica presencia.
¿ De qué lugar habrá salido aquella mujer..?. ¿ De qué lecho
aun caliente habría desertado …?.¿ Qué estaría esperando…? ¿ Tal vez había
llamado a alguien para que la recogiera…? ¿ Tal vez aguardaba que pasara algún
bus de los que de forma totalmente anárquica circulaban por aquella lejana y
perdida urbanización …? o quizás se había detenido cansada de deambular sin rumbo.
No sé…,¿Sabéis..? pero con los minutos…, lo que al principio fue
solo curiosidad, se fue convirtiendo en mi ocioso cerebro en fabulación. La
joven, parecía tener por delante todo el tiempo del mundo y tal vez por su actitud
de cierto abandono, me dio la sensación de que había dejado algo
definitivamente atrás…, acaso un amor agotado…,quizás una relación asfixiante y
violenta, a lo mejor una esperanza lentamente consumida… o tal vez una ilusión
cruelmente desmoronada …¿ Quién sabe…?.
De lo que si fui consciente mientras la contemplaba, fue que la palabra rendición acudía una y otra vez a mi mente que maquinaba inquieta intentando desvelar
su secreto mientras que en mi interior, iba creciendo una certeza : Fuera lo que
fuera, un dolor en su corazón la tenía abatida y aunque solo podía verla por
detrás, no pude evitar imaginarme sus ojos con un llanto silencioso y sordo
cuyas lágrimas flojas le recorrerían lentamente su rostro para caer blandamente
sobre su pecho.
Cualquiera pensaría que soy un hombre melancólico y
solitario y tendría razón si me conociera en estos momentos, porque en realidad ahora
me siento así. Pero no sufro. Simplemente lo soporto con resignación. Se que pasará... La experiencia
me ha enseñado que la vida tiene diversas etapas en las que tu personalidad y tu
afán de ser feliz se acaban imponiendo, pero el paso de una fase a otra..., es
muchas veces tan traumático y doloroso como la metamorfosis de una mariposa.
Uno
no puede adaptarse y afrontar lo nuevo sin hacer un duelo en su corazón y
cerrar las heridas del final de su etapa anterior y precisamente es, en estos momentos de
turbulento cambio, os digo…,cuando tu única guía es la esperanza y la seguridad
de que, aunque no sepas como, algún día pasaran los nubarrones y volverá, aunque
de otra forma, un cielo claro y un sol brillante.Tal vez fue por esto, el que por
un momento lleno de empatía, pensé que tal vez mi experiencia y un consejo de
persona madura podría aliviar a aquella muchacha un poco.
Os juro que no sé como lo hice, no sé aun de donde mi alma
sacó fuerzas porque jamás he sido de impulsos, pero me encontré de pie acercándome
a la muchacha unos pasos por detrás y diciendole con voz la voz mas educada que
pude :
-Señorita..., ¿Le puedo ayudar en algo…?
No se movió. Solo giró la cabeza lo justo para mirarme. Un
segundo antes de que me hablara desde su aniñada boca, pude ver que en sus ojos
no habían lagrimas, solo ví en ellos la rutina y la abúlia que reflejaban sus
parpados lánguidos y a medio cerrar sobre sus ojos verdosos.
-! Déjese de ceremonias caballero…!, Son cuarenta euros el
servicio completo y veinte solo es chupar….
! Me quedé helado!. Os juro que si me hubieran pinchado en
ese momento no hubiera salido ni una gota de sangre de mi cuerpo... No contesté nada…, ni
una disculpa…, ni siquiera una palabra pudo salir de mi boca que se había
quedado abierta de sorpresa en medio de mi mortal palidez…
Me di la vuelta si.., y como un cobarde, salí huyendo cuesta
abajo con paso tembloroso mientras mi cara ardía de vergüenza y enrojecía como
un tomate maduro…! Jamás en mi vida había pedido precio a una mujer!.
Pero lo peor…, ! Lo peor estaba por llegar..!: primero fue solo
una sospecha pero..., poco a poco desde mi interior, se fue abriendo paso una
terrible sensación de desfase …Si,si.., la incómoda impresión de que la corriente
del río te ha apartado ya a una poza tranquila detrás de una piedra…!
!! Que viejo
debería estar ya si no sabía ni distinguir las putas de las normales…!!
!!Digerir
que los tiempos me habían dejado atrás!!