martes, 16 de junio de 2015

LAS INQUETANTES CARTAS DE ANSELMO.


Carta #01   6 de Enero de 1970 Notaria de Ernesto Badillo, Teruel
      
Entrega a su destinatario de la carta cerrada y sellada dirigida por don Anselmo Cruz a su hijo don Andrés Cruz, para cumplir su voluntad de que se le haga llegar al mismo al cumplir los 25 años. si está con vida.  

Carta # 02 12 de mayo de 1945  Negral de la Sierra -(Teruel)   
                 
Andrés, hijo, si lees esta carta, será porque ya no estoy con vosotros, , quiero que sepas que me fui cumpliendo con mi deber. Es preciso que te sientas  orgulloso tu padre, aunque no puedas contárselo a nadie....
Fui enviado por el departamento forestal del misterio de agricultura, como ingeniero de montes, a un pequeño pueblo de las profundidades de las montañas de Teruel, para investigar las extrañas muertes de algunos animales. Vasili , me había sido asignado por el mando, como ayudante que conocía bien la región. Era de origen rumano y había venido combatir en la cruzada nacional, con el ejército italiano que envió Musolini.
Solamente hace cinco años que terminó la guerra civil, que tuvo aquí un de sus sangrientos episodios  y todavía es posible ver por estos bosques, las negras grietas de las trincheras, e incluso no es difícil tropezar con restos óseos humanos, armas oxidadas y viejas latas de conserva aun sin abrir. Es este un lugar triste y maldito donde el ser humano convertido en bestia, sacó lo peor de sí mismo. Aun hoy , pasado el tiempo, solo el hambre logra empujar a los lugareños desesperados a entrar en éstos lúgubres bosques para intentar cazar algún conejo para su familia.
 Vasili, me fue guiando hasta los hallazgos. el ambiente era muy extraño, no había aves, ni un solo trino de pájaro rompía el denso silencio del bosque helado y neblinoso. Los cadáveres de los animales aparecían diseminados por los barrancos,  con el cuello destrozado y en  posturas impropias de un animal. La ausencia de sangre  y de  huellas o signos de lucha , pronto descartaron mi hipótesis inicial: la presencia de lobos. Mi silencioso ayudante ( curtido ex militar) se mostraba nervioso e inquieto, era evidente  que Vasili estaba francamente alterado. nunca he creído en presencias sobrenaturales, pero en aquel desolado lugar abandonado de dios..  era difícil sustraerse a una sensación de maldición y abatimiento.
 Fui investigando el alcance de estos macabros sucesos, viajando por aquella perdida sierra, Un duro periplo por sendas y pistas forestales apenas transitables, que solo podía hacerse a lomos de unas flacas mulas.  Al principio, aquellas pobres gentes, respondían con desconfianza, pero poco a poco, fueron colaborando más por temor que por otra cosa. Las gentes  atribuían los sucesos a la presencia de los guerrilleros del maquis escondidos por los cerros. Sin embargo, lo que me heló el alma, es que  pude constatar también, la desaparición por lo menos de 4 niños pequeños entre los diferentes y aislados pueblos y aldeas de estos perdidos montes.
No te pormenorizare lo complicado y alarmante de mi investigación, solo debes saber, que el ataque de pánico que sufrió el rumano al pasar por la deteriorada mansión de los Condes de Tejillo, me puso sobre la pista de alguien o mejor debería decir de algo, de cierta presencia de la que no te puedo aclarar su aspecto, porque nadie la había visto jamás y que llego hace algún tiempo en un misterioso  y polvoriento coche negro con las cortinillas echadas y matrícula desconocida.Tiemblo al contarte, que contra toda la lógica de mi razón, sé que esta fuerza maligna y obscura, vino atraída por la desgracia de este maldito lugar, como el buitre va a la carroña. No poseo prueba alguna razonable para poder alertar a las autoridades, y de hacerlo, nadie me creería, pero sé, que hay que acabar con ella sin más demora. En la última semana han desaparecido dos niños más... y estoy convencido de que el mal se ha desbocado.
!Andrés hijo!  Soy el único aquí que puede parar este horror y es mi deber. Haré lo que haga falta. Sé cómo acabar con esto y seguramente tendré que entregar mi vida para ello. Ese espíritu nefasto y vengativo atrapado entre nosotros, necesita de un alma recta que lo lleve al más allá para ser juzgado...y condenado.

Carta # 03

Jesús López- Detective privado.   23  de marzo de 1971

Estimado Don Andrés: Las indagaciones realizadas a su comando con la discreción requerida por Vd., revelan que la susodicha mansión fue destruida por un incendio en mayo de 1945, habiéndose encontrado entre las cenizas dos cuerpos calcinados e irreconocibles. Desde esa fecha.....no constan en los archivos de la guardia civil denuncias de hallazgos macabros ni desapariciones en esta zona....

lunes, 8 de junio de 2015

LA BALADA DE MANUEL

El lugar era el mismo de antaño. Era el canal que hacía de amarradero a las barcas de los pescadores y que llevaba al gran lago en el centro de aquella albufera . Sin embargo, Manuel lo contemplaba con un extraño sentimiento de irrealidad.

Verdaderamente, estaba precioso a la luz del amanecer que entre las brumas matinales, enfriaba el colorido de las embarcaciones dándoles un aspecto elegante y misterioso.

Pero …! Allí no había vida ! ! No había nadie! ! Ni un solo pescador ! .!! Nadie !!.

El silencio se podía escuchar solo roto por el sonido grotesco de algún pato que volaba bajo estirando el cuello como un reactor de guerra. Manuel podía oir su propia respiración.

El hombre miró hacia su barca. Pensó que aun estaba bonita a pesar de su abandono. Hacía algunos años que aquel lago estaba muerto. Los vertidos industriales se habían impuesto a la necesidad de los que vivían de la pesca. El "Progreso" se había cobrado otra víctima inocente en su lucha con la naturaleza.

Manuel se había acostumbrado a no salir a faenar con las primeras luces, pero a lo que no había renunciado aun, era a ver la salida del Sol entre los juncos. Manuel pensaba que, el resto del día, aquel astro era solo un planeta. Pero a esas horas, para él, el Sol era un ser vivo, una inmensa yema de huevo que estallaba salpicando de amarillo y dando vida a todo lo que pillaba.

Un largo restregón en su camal, le sacó de sus pensamientos. Era "Perla", su pequeña perrita ratonera, que moviendo su rabito llamaba su atención como hacía siempre que lo veía triste. La miró, le acarició la cabeza y recogió al instante una brizna de consuelo de sus pequeños ojos ambarinos. ¿Qué haría tu amo sin ti pequeña ? ! Vámonos ! que al que veníamos a ver ya lo hemos visto y a mí el cuerpo me anda pidiendo un " lingotazo " de Cazalla.


Luego, Manuel , encendió con parsimonia un caliqueño retorcido y seco. Se encasquetó su viejo y ajado sombrero de paja. Puso al animalito en el cajón de atrás del viejo Vespino lleno de mugre y rumbo a la taberna, se perdió pedorreando por vieja la senda que surca los arrozales dorados del septiembre levantino.