Siempre recordará aquel instante..., hacia ya media hora que
el "San Pedro" había partido del pequeño y sucio puerto carbonero. Ya al amanecer...., navegaba calmoso y pachorrón
frente al Cabo Peñascal.
Junto al faro.., con
el rostro enrojecido por la brisa marina que mecía las pocas greñas que dejaba
libre su pañuelo pardo, Manuela, de pie y en silencio, lo veía alejarse.
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carbonero acuarela |
Era el mismo rito de siempre, siempre a la
misma hora, y siempre por estas fechas. Miraba el negro buque , y sabía que desde allí, Andrés la miraría hasta que el
faro solo fuera un punto negro en la lejanía. Las lagrimas, caían en silencio, como
si no quisieran molestar en ese instante, y Manuela las dejaba rodar, sin hacer el menor
gesto que pudiera desviar su mirada ni un instante de aquella forma oscura que
se recortaba al contraluz .
! Si!, era el mismo rito que otras veces…., el viejo y
desgarbado carbonero, dejaba su guarida
en el turbio fondeadero y partía
desganadamente al norte, hacia aguas brumosas
y nieblas cerradas en países de habla extraña y tabernuchas de cerveza negra, feos
lugares donde estaba el trabajo para los
hombres de su aldea y el pan para sus hijos…
! Si, era el mismo rito …luego..... casi un año de soledad hasta poder
volver a ver aquel rostro, negro por el carbón, cuyo único trazo claro, era el
blanco de sus dientes, cuando su risa brillaba franca con la alegría del reencuentro.
Y luego....., sobre el muelle ....., aquel sagrado abrazo fuerte e intenso , que siempre
parecía la primera vez, aspirando aquel olor fuerte a sudor…., a trabajo… a
carbón…. y a hombría, que hubiera espantado a quien no lo supiera valorar como
un perfume. ! Si!, el
abrazo esperado de aquel fantasma negro, sin importar que se manchara su mejor vestido blanco
, que ella siempre ofrecía como sacrificio a la Virgen
Blanca Marinera , cada vez que el buque retornaba….
! Si!, era el mismo rito de siempre, pero , esta vez, esta vez...….ella no lo
sentía igual ! siempre estaba el temor de que no regresara..., pero esta vez,…esta vez …estaba más inquieta, sentía
casi una certeza…... Cuando ahora lo piensa, cree que fue el Sol quien la avisó, cuando
le negó al buque el dorado amanecer, y envió en su lugar una tenue y fría luz
de plata , helada como la muerte....
No tardó en saberse….. en este atrasado país, lo único
rápido en llegar, son las malas noticias. Al igual que el negro llamaba al
blanco vestido en el muelle, el blanco llamó al negro en el oceano, y aquel cruel golpe de
mar, partió el espinazo de oscuro carbonero, en los escollos de los blancos acantilados de Dover
, donde encontraron más tarde...aparecíó , ya limpio de hollín, el quebrado cuerpo de Andrés .
Pero aquel hombre... no se había ido sin más..., , como presintiera su
destino, dejó clavado, como un arpón
ballenero, un hijo en lo más hondo del vientre de Manuela, !Si!, un hijo….., "el
niño más limpio del pueblo" como todos lo llamaban, siempre peinado... siempre bien vestido... su madre, Manuela, no lo dejaba jugar con los otros muchachos por
los negros montones de escoria….. y casi ni lo dejaba salir a la calle para que
no se ensuciara…. Cuando algo mas mayor . el niño le preguntó a Manuela ¿Mamá porque no me puedo ensuciar como los
demás niños del pueblo? ¿ Por qué tengo que ser el único niño aseado?… Manuela sonrió triste y le dijo " Mira Andresín ,hijo, cuando tienes la cara sucia…te pareces demasiado
a tu padre." y eso,....! eso me mata por dentro.....!