
Pero esta vez no me gustaron los colores de la mañana temprana. Además llegué muy bajo de inspiración.
Le pregunté a un señor que también estaba pintando, y me dijo que él tampoco estaba inspirado...pero que estaba mas fresquito que en su casa . también me murmuró por lo bajo ,que las tres musas del tremolar estaban almorzando en el Palmar y que no iban a volver hasta el mediodía (porque luego tenían que hacer unos recados...)
Bueno, dije ! otro dia será ! .....pero cuando me dí la vuelta para ir al coche... me quedé alucinando con un escena de secado del arroz puesto en surcos por un viejo tractor y que, iluminados por el sol aún bajo, se me antojó llena de Zen.
Suerte
......, al menos las musas de la era ..estaban de guardia en septiembre.