jueves, 25 de mayo de 2017

ORGULLO DE PICADOR


! Me equivoqué ! !Debo admitirlo ! !Sí...!, Estaba tan impresionado por aquel animal, que inconscientemente puse la puya en su lomo un poco atrás, como si no quisiera herirlo. 


Por una vez y solo por una, olvidé la máxima de mi maestro "Chicuelo" que me decía: ! Al enemigo…, ni agua chiquillo!, y yo... le di de beber.

Con un toro bravo menudean las segundas oportunidades y para que surja la tragedia, solo hace falta olvidar las cosas una sola vez. Estas bestias no admiten distracciones  y exigen de ti una concentración total como en el Ajedrez; pero aquí..., en el toreo... el " jaque mate"… puede ser "mate" de verdad.


"Arponero",  salió de toriles con fuerza pero sin alocamiento y aunque desorientado en aquel extraño circo, miraba más que corría.  Estaba asustado, pero no perdía el control de sus actos. Dió las vueltas a la justas mostrando su figura a toda la plaza como diciendo "Aquí estoy". Era perfecto de hechuras y él lo sabía, nada vulgar, negro azulado, un poco alto de morrillo y musculado con 520 kilos sin asomo de grasa. Sus cuernos simétricos se curvaban con gracia.

!Es una pena pensé, que este animal vaya a morir sin haya estado en contacto con una hembra desde que su madre lo parió, porque las vacas debían caer desmayadas en la dehesa a su paso !

Par mi, fue un flechazo porque además no era solo guapo y noble, no solo era el trapío …..también era la casta .

!No dio ni un solo signo de mansedumbre!, ni rascó la arena..., ni busco los toriles..., ni manifestó querencia por las tablas..., Intentó perseguir a los subalternos y no cometió el error de partirse los cuernos en el burladero malgastando su ira con las maderas. Valiente, 
en el centro del ruedo y sin la protección de las tablas, entró al capote magenta y oro sin que el matador tuviera que llevarlo hasta allí.

Había nacido para líder, su embestida era perfecta; en un viaje largo, bajaba la cabeza lo justo y luego la alzaba en la salida de la media verónica intentando cornear el capote, con fuerza, pero sin tirar los pies por alto. 

Miré la cara del diestro; tenía la seriedad de los momentos cruciales pero, barruntando con los ojos húmedos por la emoción que con aquel animal, podría hacer la faena de su vida en aquella corrida televisada a medio mundo. 

Tuuuuuuuu sonó la corneta. ! el "Tercio de Varas" ! . Los dos picadores salimos con discreción como siempre para no llamar la atención del animal hasta estar bien situados en los lados opuestos del ruedo. En oro y negro, yo, con mi figura maciza de anchos hombros y potente barriga que quedaba impresionante sobre el blanco deslumbrante de mi caballo "Tiznado"  con su larga cabellera y su ojo tapado.


El diestro, eligió mi caballo para el lance y los hombres de plata condujeron con oficio a Arponero frente a mí. Embistió como esperaba bueno…casi. Metió la cabeza en el peto de Tiznado y empujando con toda la fuerza cuartos traseros de forma fija y continua, nos iba desplazando al caballo y a mí al tiempo que yo presionaba su espalda con la errónea puya clavada a fondo, alzándome sobre mis piernas y cargando hacia él todo el peso de mi corpachón.

Desgraciadamente..., mi caballo no estaba a la altura de este toro, y no resistió. Y yo, como antes os conté, no lo pude frenar lo suficiente había picado intencionadamente mal y , la bravura de Arponero lo hacía además insensible al dolor de mi erróneo rejónazo. Poco a poco.., noté cómo nos desequilibraba…. sentí como nos vencía... y  perdí el sombrero castoreño que voló cuando con la bota se quedó enganchada en el estribo de latón. Caí aparatosamente aplastado bajo el caballo que quedó patas arriba.

Pude ver como mataba a "Tiznado"…, lo hizo con nobleza, nada de cornear el abdomen y hacer un dolorosa carnicería en las tripas…, fue una cornada certera en el corazón que produjo la muerte inmediata del caballo, que dejó todo su peso a plomo sobre mí atrapándome cada vez mas. 

También se portó bien conmigo, cuando, sin hacer caso de los capotes de quite de los toreros, se dirigió a mí. Nada de zarandearme…., nada de tratar mi cuerpo como un pelele volteándome una y otra vez….. , nada de cebarse con el enemigo caído, me mató con la generosidad del buen vencedor. 

Una sola cornada, me dio solo una, que me entró por el cuello y destrozó los grandes vasos de mi pecho. Luego…. me dejo en paz con la seguridad en sí mismo del que no precisaba rematar.

 La muerte me llegó casi de inmediato, pero aún pude oír el grito espeluznante de toda la plaza puesta en pie. Cuando mi alma y la de Tiznado abandonaban calmosas la plaza hacia el "Tribunal de los Justos", aun pudieron ver contentas como, en aquella plaza experta, el público no se había cebado en la venganza y tras una faena memorable del maestro el animal se había ganado el respeto y indulto . ! Sería semental !. !! Difícil manera de ganarse el derecho a las hembras….!!. 









viernes, 19 de mayo de 2017

"EL SEÑOR DE LOS TORNILLOS"

! Lo reconozco... !, !Si...!,! Le dí dos soberanas "Ostias" a aquel " Capullo" en toda la jeta!. !Ah!... y escribo "Ostias" y no "Hostias" por no blasfemar, porque incluso mentalmente solo le pongo la H a la esa palabra, en las raras ocasiones en las que me refiero a la blanca oblea consagrada con el cuerpo de Cristo.

¿ Católico? ! No! ! No!.. Es solo un poco de respeto por las enseñanzas que recibí y lo que la gente cree. La verdad es, que a mí la vida me ha vuelto ateo a base de hacerme pensar que si Dios existiera, se dejaría de renglones torcidos para hacer su voluntad, iría rápidamente al grano y pondría un poco orden en esta mierda de humanidad que creó. Incluso tal vez, pienso que si fuera apurado de tiempo o viera él que esta mierda ya no tiene remedio, por lo menos debería enviarnos un piadoso meteorito arrasador que se llevara a "tomar por culo" el planeta y luego se fuera aliviado con sus sagrados bártulos a repetir el experimento de Adán y Eva a otra puta galaxia a ver si tuviera mas éxito….



!Sea pues... ! ! Lo reconozco..! Pero cuando aquel doctorcillo levantó los ojos de los papeles después de hablar veinte minutos sin siquiera mirarme, mis dos sonoras "Galletas", enviaron sus gafas de pasta a hacer puñetas y dejaron los miopes ojos de aquel tio abiertos de la sorpresa con tal cara de gilipolla, que ese instante mismo se me pasó la indignación y no me descojoné de la risa por no darle la razón a aquel mierdecilla como todo el mundo hubiera pensado después.

La cosa, había empezado suave. Yo solo había acudido aquella mañana a centro de salud a pedir unos tranquilizantes que me ayudaran a conciliar el sueño. Últimamente dormía fatal…, me despertaba cuarenta veces…, estaba inquieto, no dejaba de dar vueltas en la cama y me levantaba al alba como si me hubieran dado una paliza.

- ¿Desde cuando le pasa esto señor ? me preguntó el mediquillo, claramente un novato, en el único momento en el que me miró fingiendo interés antes de sumergirse a escribir sin parar mientras me seguía interrogando.

Yo, intenté ser conciso en mis respuestas consciente de que la sala de espera estaba abarrotada de pacientes y mi problema parecía sencillo.

-Pues mire doctor ..mas o menos…desde que me abdujeron los alienígenas hace un par de meses y me implantaron el chip en su nave.

Cuando el galeno oyó mi respuesta, estuvo a punto de mirarme, dejó de escribir unos instantes, se quedó quieto sin levantar la cabeza, y continuó preguntándome sin alterar su monótono tono de voz, pero yo no pude evitar percibir que para seguirme la corriente, se había contenido muy profesionalmente.

-¿ Y Vd. atribuye su trastorno a ese chip ? terció dándome así "carrete" para que yo fuera largando.

Entonces fue cuando yo le conté que mi misión era la de recoger toda la información humana posible con mis cinco sentidos como si fuera una especie de sofisticada cámara de videograbación.

-¿Quiere decir Vd. que esos seres me están viendo en este mismo instante ?

Ahora a posteriori, me doy cuenta de que esta pregunta tenía un casi imperceptible tono de "cachondeo" que no llegué a captar en aquel momento y yo iluso, seguí respondiendo conciso :

-!No! !Nooo! …!Tranquilo doctor…! Desgraciadamente es solamente por la noche cuando recogen de mi cerebro toda la información almacenada, porque durante el día el flujo fotónico de la luz solar interfiere las trasmisiones espaciales de su sistema y creo que lo no me deja dormir bien debe ser el zumbidito sordo que hace el chip en mí cogote cuando comienza a trasmitir...

Aquel hombrecillo continuó interrogándome machaconamente hasta que en un momento dado, subrayó unas palabras en el historial, puso un punto, dejó la pluma, y apoyando los codos en la mesa y su barbilla sobre sus manos entrelazadas, levantó la vista, me miró con el brillo de satisfacción de quién se siente sabio y satisfecho de sí mismo y me dijo con voz engolada:

- ! Déjese de tranquilizantes y de chips señor..! ! Lo suyo es una esquizofrenia paranoide de libro con un delirio productivo y consolidado !

-¿ Esquizofrenia? ¿ Qué es eso…? ¿ Que quiere decir doctor…?

Con la insensibilidad de médico novato, más preocupado por diagnosticar la enfermedad que por curar al paciente el "tio", que no debía saber aún lo que era la empatía, fue y me soltó a bocajarro:

! Pues que Vd. es un Psicótico…! ! Vamos... que está Vd. loco y no le digo " De atar " porque su comportamiento no es aún agresivo!.

Como comprenderéis…, entonces fue lo de las dos "Ostias" bien dadas y el motivo por el que al día siguiente no fuera yo andando por la calle sino que me encontrara paseando con una camisa de fuerza bien atada por el brillante pasillo de aquel frenopático esperando que vinieran a por mi para llevarme " Al señor de los Tornillos" como decían por allí mis dementes compañeros de reclusión manicomial en clara alusión a la fantasiosa novela de Toliken.

Cuando en mi ingenuidad pensaba que me iban a conducir a una especie de terapia ocupacional sedante y relajante a base de talleres de mecánica o fontanería, pronto pude comprender que no se trataba de eso porque me llevaron frente a una puerta cuyo rótulo rezaba: Dr E. Martín Psiquiatra y me metieron adentro de un empellón. Ahora os digo, que comprendo que nadie andaba desencaminado al llamarle "El Señor de los Tornillos".

El Dr. 
Martín ( Don Eduardo), era un hombre maduro con un aspecto de lo mas normal, yo casi diría que anodino, y no me hubiera llamado mucho la atención, si no fuera porque en vez de papel y pluma, en su mesa frente a él, reposaba una enorme y pesada llave inglesa de dos palmos de longitud.

- ! Mire buen hombre!, dijo dirigiéndose hacia mi con simpatía y respeto. Le tengo que decir a Vd. que mi método de terapia es singular pero efectivo. He descubierto que la enfermedad mental no es más que un problema de " desajuste" o perdida de alguno de los enormes tornillos Virtuales que llevamos en las dos sienes y que entre los dos,  a modo de pinza, regulan la presión de nuestro encéfalo. En realidad me inspiré en el Dr Frankenstein. Siempre he pensado que si 
durante su ensamblaje le hubiera apretado un poco mas los tornillos de la cabeza a su monstruosa criatura hasta lograr cerrarle la grieta de su frente , hubiera creado un genio.

- ¿Tornillos Doctor... ?

- ! Si, tornillos! ! Mi estimado desequilibrado, ! Aunque Vd, no pueda verlos!.

Y diciendo esto, Don Eduardo se puso en pié con su enorme y anticuada bata blanca que le llegaba a los pies, dio la vuelta a su mesa llave inglesa en mano vino hasta donde yo estaba sentado aún con mi camisa de fuerza y comenzó a girarla en cada una de mis sienes como si apretara o aflojara los, para mí imaginarios, tornillos mientas me comentaba para tranquilizarme que se trataba de una sencilla operación parecida a la regulación del carburador del automóvil hasta conseguir el flujo de combustible deseado.


Dos meses después, el Dr Martín, me dio el alta médica.

Durante todo ese tiempo, habían continuado las sesiones terapéuticas de forma semanal y en cada una de las cuales, tras las pertinentes maniobras de "Apretado" y "Aflojado", Don Eduardo me hacía muchas preguntas como para calibrar su efecto.

Tengo que reconocer, que el tratamiento me fue bien y que mi escepticismo inicial, fue dejando paso a un verdadero entusiasmo cuando el zumbido del cogote fue disminuyendo, dormía mejor, y el episodio de la abducción alienígena comenzó a parecerme un antiguo sueño.

Ahora estoy bien..,de verdad…del susodicho episodio de las "Dos ostias" solo me ha quedado una pacífica satisfacción y los Alienígenas, si existieron realmente, nunca se volvieron a poner en contacto conmigo.


Solo me queda una duda…: ¿ Aquellos seres fueron solo producto de mi mente o huyeron espantados de la Tierra cuando vieron que en este planeta a un loco, lo envían a que lo sane otro mas loco que él…?




















jueves, 11 de mayo de 2017

ZAIDA Y AMINA

      Zaida miraba a Amina sin que la muchacha se percatara. Su armonioso rostro ya maduro, reflejaba una inmensa curiosidad mezclada con amor y ternura. Zaida parecía preguntarse a sí misma como era posible que Alá pudiera depositar tanta gracia y belleza en una sola persona.


      
Cualquiera hubiera podido pensar que la escena transcurría en un zoco de Fez o en las callejas imposibles de Marraquech o Tetuán: Dos moras tocadas con Chador vestidas con hermosas ropas tradicionales cuya factura y fino colorido delataba una buena posición social, comprando queso de cabra fresco a una muchacha local 


     La verdad es que la escena transcurría en España, concretamente en Valencia, en el mercadillo semanal de la calle del Santo Cristo en el Grao donde nací y he vivido siempre.

     El Grao es un barrio situado en las cercanías del puerto donde todos los jueves del año, al pie del campanario de la iglesia de Santa María del Mar, como si buscaran la protección divina, una legión de vendedores ambulantes plantaban sus entoldados tenderetes para vender ropas de marca falsificadas, frutas de dudosa procedencia y productos artesanales tradicionales que ya no se encuentran en los modernos supermercados.

     Todos los jueves veía revolotear a Amina y Zaida como mariposas juguetonas de flor en flor felices y risueñas, curioseando todo el mercadillo de puesto en puesto.

      Según sus lejanas costumbres, durante la semana, apenas salían de su casa situada en la parte superior de aquella antigua casona en cuyos bajos, la comunidad musulmana tenía la mezquita que ellas cuidaban y donde Rashid había predicado. ellas aprovechaban para salir los jueves porque los Viernes, como día sagrado del Islam, la solemnidad y el recogimiento en la mezquita requerían de toda su atención.

      Mientras Zaida miraba la dulzura y el cuidado con que Amina examinaba queso que había escogido, y regateaba con habilidad con la mujer gitana, el olor a leche de cabra la transportó a su infancia en Azudid, la mísera aldea situada al pie del Atlas en las proximidades del desierto de donde provenían ambas mujeres y cuya única riqueza era la proverbial belleza y fecundidad de sus mujeres.

      Aun no habría nacido Amina cuando Zaida abandonó para siempre su casa. Su difunto suegro, un respetado imán de la Madraza coránica de Agadir, había arreglado con su familia el matrimonio de su hijo Rhasid al que ella jamás había visto y que siguiendo los piadosos pasos de su padre estudiaba para Imán.

     Rhasid era profundamente religioso, pero tan justo y ponderado que su interpretación del Corán era un canto a la paz y la hermandad de los seres humanos.
 
      !Cómo había amado aquella mujer a Rhasid y cómo rezaba en la "Yada" de todos los viernes por la inmensa protección con que Alá que a pesar de la dureza de la vida le había premiado inmerecidamente con aquel matrimonio a ciegas !. 

      Zaida, no dudó ni un instante en abandonar su tierra para salir a la tierra de los infieles, cuando el designio de su santo esposo Rashid les trajo hasta España tras el  terremoto que hizo desaparecer a Agadir y todos sus habitantes mientras Rhasid y ella estaban de peregrinación en Fez.

     Aun recuerdo cuando Rashid y su esposa vinieron a mi barrio. Eran otros tiempos…, otras intenciones…, veíamos llegar a los marroquíes como simples emigrantes exóticos que trabajaban como mano de obra barata de sol a sol en el puerto, las pesquerías, e incluso en la recogida de la naranja, para enviar cuanto cobraban a sus pobres y lejanas familias. 

      Ahora, por desgracia, desde que el integrismo islámico ha inflamado a los jóvenes musulmanes y la yijad ha sembrado de terrorismo la vida de los europeos, vemos injustamente en cada musulmán alguien sospechoso capaz de hacernos daño…

      Pero entonces… Entonces eran otros tiempos y vi con simpatía como aquel hombre cultivado lo había dejado todo para venir a España como un pastor que debía reunir un rebaño que campaba disperso y sin guía en un país extraño.

       El hijo de ambos 
Falah, un precioso varón como su padre deseaba, nació ya en España. La verdad es que fue español apenas por un mes, pero nació aquí y Falah fue la alegría y el consuelo de sus padres que hacía que toda penuria valiera la pena . 

       Mientras trabajosamente Rashid conseguía congregar a los dispersos y hacerse con una mezquita , el niño crecía inteligente educado obediente y estudioso llenando sus días de orgullo.

       Pero... cuando llegó a la adolescencia, Falah se convirtió en uno esos valencianos de aspecto magrebí. !Si…! Falah había optado por sentirse tan español como sus amigos y sus compañeros de instituto.

      ¿Cristiano Falah? !Nooo!, ! ! Cristiano no!. Los jovenes españoles solo son cristianos por el bautismo o la comunión pero en realidad, al igual que casi todos los jovenes de occidente son agnósticos. A ver…, no es que no crean en Dios, La fe, la iglesia..la biblia.. etz…, es que ni siquiera piensan en ello. Ahora sus cerebros están en lo que están, es decir en lo que en nuestra sociedad les hemos enseñado los adultos con nuestro ejemplo en casa y a través de los medios de comunicación.

     !Si…! Los jovenes hoy están en otra cosa….,En otras preocupaciones…El amor… la música… la tecnología…y estudiar y abrirse un porvenir que les pueda permitir la vida de consumo y ocio que desean y se les ofrece. !Ah…! y como también hacemos nosotros, de la misericordia, la caridad, la solidaridad etz. ya se ocupará el estado por nosotros, que para eso pagamos tantos impuestos.

      Sabéis..., no hay fuerza mas destructora en el hombre que la desmoralización y cuando Rashid se dio cuenta que su mayor fracaso lo había tenido con la falta de fé de su propio hijo, dejó de predicar y cayó en una depresión tan profunda que nada ni nadie lo hacía salir de sí mismo.

       El melancólico hombre se pasaba el día sentado en silencio en la butaca del salón fumando sin parar o arrodillado en la alfombra orando a Alá, 
pidiéndole que lo sacara pronto de este mundo y cabeceando contra el suelo hasta que el callo de su frente se le inflamaba mientras Zaida alarmada y asustada no sabía lo que hacer hasta que, desesperada, se le ocurrió convencer a Rhasid para que tomara una segunda esposa más joven con la excusa de tener otro hijo varón para rectificar ante Alá sus errores, con la esperanza de que un cuerpo fresco y bello pudiera levantar el espíritu y la autoestima de aquel hombre santo sacándolo así de sus negras ideas.

         Amina llegó desde la misma aldea que Zaida y con diez y seis años era la octava hija de su propia madre es decir que era una hermana a la que Zaida ni siquiera había llegado a conocer. Tal como ella misma había arreglado el matrimonio, Amina era la criatura más dulce bella y graciosa que Zaida podía imaginar y por supuesto su hermana era en ese momento la mejor hembra del pueblo.

        La verdad, es que la cosa fue un autentico fracaso. La muchacha pesar de sus virtudes no pudo a levantar el ánimo de Rahsid y aunque Zaida la metía cada noche en su lecho, el triste Imán no la tomó ni una sola vez y ni siquiera se daba cuenta de que la chica andaba por la casa.

        Pero.... paradójicamente, Amina se fue convirtiendo en el único consuelo y apoyo de Zaida que vio en ella la hija que nunca tuvo y siempre había deseado. Incluso a veces, como aquel día que las vi, La pobre mujer  
conseguía olvidar un poco el estado de Rashid y la ausencia de su hijo Farah y sentir un poco de alegría en sus paseos con Amina por el mercadillo del jueves buscando todo aquello que le pudiera agradar a su marido.

       Por fin, os diré que Alá se apiadó de Rashid y escuchó sus oraciones. Un cáncer de pulmón se llevó en dos semanas con facilidad, la vida de un cuerpo que no deseaba luchar

        Fue en su entierro, en el cementerio musulmán, cuando entre lagrimas y lamentos, Amina se encontró por primera vez a su sobrino Farath y el amor estalló entre ambos a la primera mirada.


 Unos meses después mirando a Amina, Zaida reconocía que con vaqueros, maquillada y con el pelo suelto estaba más guapa todavía. 


      !Que raros son los designios de Alá ! El hijo de una viuda de su padre casado con otra viuda de su padre que a su vez es tía suya !.  

       Zaida dejó de pensar… se arrodilló de cara a la meca y le agradeció A Alá la felicidad de volver a unir a su familia a su alrededor

       !No! !No pidió por Rashid…! No era necesario…, estaba segura de Rashid estaba en el paraíso 
 a la derecha de Alá con una sonrisa en los labios 

Fin











jueves, 4 de mayo de 2017

ESMERALDA Y TERRACOTA

Nada mas llegar pensó que aquello iba a ser un infierno para él.
Acostumbrado a los paisajes verdes y esmeraldas, suelos mojados y los cielos borrascosos de su norteña Galicia, la cegadora luz de aquella ciudad no le permitía ni un segundo quitarse las gafas oscuras de sol que tuvo que comprar casi de urgencia en una gasolinera cuando el paisaje típico de pino mediterráneo había cambiado tan brusca y perturbadoramente al llegar a la costa.







Desde lo alto, aquella extraña población, se extendía por toda cerrada la bahía como una mancha de lodo en la que apenas de distinguían los edificios unos de otros. No destacaba siquiera la enorme catedral con su campanario barroco, ni los modernos edificios acristalados de las oficinas marítimas. La capa barro y polvo rojizo que lo cubría todo como una inmensa manta parda, tampoco permitía vislumbrar ni una sola mota verde de vegetación y solo, el mar con un azul turquesa intenso y deslumbrante, daba una réplica de color al insólito paisaje.

Por no verse, allí no se veían ni las ventanas de las casas y  como supo luego Mariano- Don Mariano ya- solo al amanecer, los rayos horizontales del sol de Levante lograban algunas sombrasen la ciudad  que daban idea de su relieve.

La verdad, es que a Mariano- Don Mariano ya-, dentro de la España continental, no podían haberlo enviado más lejos. Había obtenido la calificación mas baja de entre los admitidos, en las importantes oposiciones del Estado a Registrador de la Propiedad; No tenía otra opción.

En uno de los Septiembres más calurosos del último decenio, Mariano -Don Mariano ya- se había plantado a tomar posesión de su despacho en aquel extraño lugar con cuatro prendas en su maleta que era todo cuanto le había quedado después de comprar el coche.

Porque... ! Eso sí !,amigos, tener ese coche y no otro, había sido de siempre la máxima ilusión de Mariano.

Efectivamente, esa berlina, era el coche de sus sueños y  desde su adquisición, los destellos de aquel vehículo azul siempre reluciente con la llovizna norteña lograban atravesar las brumas y los grises del alma de Mariano, alegrando su melancólico corazón como no lo podía hace otra cosa.

Os he de aclarar, que en aquel perdido lugar donde Mariano- Don Mariano ya- fue a caer, el denso polvo ocre y rojizo mezclado con el extraño rocío que los vientos marinos traían de madrugada y las lluvias escasas pero terrosas acarreadas por los aires del desierto africano del que apenas le separaba el mar doscientos kilómetros, lograban  junto al intenso calor que reverberaba reflejado en los altos y oscuros acantilados, que se produjera una extraña reacción química con el frío de coches y edificios, cubriéndolos rápidamente de una dura costra a modo de terracota esmaltada que deformaba su diseño y no permitía ver su color. 

Entenderéis pues..., como la perspectiva de vivir en aquella ciudad generó en el flemático interior de Mariano, que por lo general no se estresaba por nada, una desconocida sensación de angustia, ahogo y sudoración nerviosa, cuando descorazonado percibió que en aquel lugar su flamante coche azul, que parecía una extraña y brillante nave extraterrestre, estaba inexorablemente condenado a un futuro de sucio anonimato porque los coches de aquella población, cuyos los habitantes ya habían renunciado a lavar, parecían ladrillos de adobe rodantes con apenas dos orificios obscuros a modo de de tristes ojos en la zona donde el limpiaparabrisas del cristal delantero permitía la visión. 

       Pero además..., en nada contribuyó al sosiego aquel norteño Registrador de la propiedad, el enloquecido comportamiento de aquellas gentes porque…., tal vez de modo compensatorio, hombres y mujeres y niños y hasta agentes de la autoridad, allí iban vestidos de los mas chillones y brillantes colores que dejaban cortas las ciudades africanas; hablaban chillando y riendo por todo y bromeando sin pausa lo que, junto a la animada música de baile que a todo volumen salía de todos los establecimientos tugurios y terrazas, convertía durante el día las calles y plazas de aquélla ciudad-casi monocolor- en una inmensa feria a la que solo le faltaba una montaña rusa.

-¿ Entonces...?,¿ Mariano se largaría rápido de allí? ¿ No…?

- ! Que va…! Aquel hombre tenía un cuajo envidiable.

¿Sabéis…?. Los gallegos casi de pequeños, aprenden a lidiar los problemas de la vida sin una lucha abierta y frontal y si el viento sopla fuerte y de cara, simplemente se quedan parados de perfil y esperan con inmensa paciencia a que el dios "Eolo" se canse para seguir a lo suyo sin apenas inmutarse

      !Si amigos….!. Todos sabemos que el aceite no puede disolverse en el agua, pero si lo agitas fuertemente en una frasca, se produce una emulsión de finas gotas amarillas que durante un rato dan el pego con la falsa sensación de que se han mezclado o disuelto.

       De entrada, Mariano -Don Mariano ya- decidió emulsionarse en aquel lugar extraño en espera de tiempos mejores, tomando una modesta pensión para compensar la carísima plaza de garaje que había contratado para su amado vehículo y que situada al lado del único lavadero de coches de la ciudad, vivía casi exclusivamente de la limpieza obligatoria de los coches de la policía, los bomberos, las ambulancias y de todos aquellos vehículos públicos cuya identificación era imprescindible para que aquella ciudad no se autodestruyera en su propio caos.

Luego.... Mariano -Don Mariano ya- continuó emulsionándose en el lugar simplemente desarrollanso su vida con el ritmo inverso a aquellas gentes: Pasaba tranquilamente las mañanas metido en el despacho con las ventanas cerradas y el aire acondicionado a tope..., Sacaba su amado coche a dar largos paseos cuando la ciudad caía en coma profundo a la hora de la siesta y lo lavaba concienzudamente a su regreso, Cenaba temprano en la pensión y se aislaba a cal y canto en su habitación a ver la televisión o leer novela negra...y así ,todo.

Pero... para que uno viva tranquilo, no solo es necesario que lo desee, sino ademas...!Que lo dejen! y en aquel desolado paraje, las mujeres además de pequeñas, bellas y aceitunadas tenían unos ojos castaños tan profundos como los que pintara el gran Julio Romero de Torres junto a unas las kilométricas pestañas en ellos y esas chicas,que no tenían un pelo de tontas y sabían poner cara de dulce gacela desvalida y no se les escapó que para ellas Mariano - Don Mariano ya-, era un auténtico bombón de chocolate fino.

Julia, que trabajaba como becaria de su secretaria Doña Patro próxima a la jubilación,le había echado el ojo y astútamente y para evitar competencias, difundió por toda la ciudad que Mariano era casado con tres hijos. Luego, ya sin oposición alguna, se dedicó a lanzar pacientemente sus hilos de araña y para no asustar al norteño, le entro a su jefe Don Mariano por lo formal : Eficiencia...,recogidos de pelo profesionales..., medias oscuras, taconazos de aguja de 12 cm, faldas discretas pero cortas y entalladas, blusas sencillas blancas desabrochados discretamente los 3 botones superiores.., graciosas gafitas en la punta de la nariz y...! Chanel !,mucho Chanel del cinco.

La verdad es que la caza no fue fácil. Don Mariano, algo despistado y cachazudo, no estuvo por la labor hasta que, casi un año después, el hombre dio signos de caerse del guindo e ir captando alguna señal. La chica decidió entonces que una visita conjunta en su propio coche-ladrillo para la valoración de unos terrenos algo alejados de de la ciudad podría brindarle la ocasión perfecta para un ataque final, y no la desperdició.

Con la excusa de buscar ciertos documentos en el asiento trasero- aun no sabe Mariano cómo- pero se encontró con la nariz metida entre los pechos de la muchacha y sinceramente, ya nunca mas la pudo despegar de allí.

 ! Amigos...!, !Solo el amor consigue disolverlo todo! y como las diferencias culturales tienen su "aquél", La cosa cuajó bien y entre ambos surgió una tierna historia que fue cambiando la vida de Mariano hasta llegar a disolver se verdad su emulsión con aquella ciudad.

Mariano, dejó de lavar el coche cuando comprendió la inmensa intimidad que ofrecían a su amor las superficies embarradas, dejó de importarle el ruido y el caós porque apenas lo oía cuando estaba con ella aprendió a reírse con aquellas gentes ,que quedaban encantados de la mala gracia con que intentaba imitarlos, se vestido de colorines y hasta se lanzó con aquél cascabel de mujer al tapeo, al rebujito y al vino fino e incluso… jaja… ! Al baile!, con una pasión latina que ignoraba que llevara dentro y que solo era comparable a su inmensa desmaña.

El único disgusto que por entonces empaño un poco la felicidad de Mariano, la única nubecilla en su cielo azul, fue en el dia de la madre, cuando olvidándose un poco de lo mucho que había cambiado, se le ocurrió -lleno de euforia- volver a su verde Galicia a presentarle su recién preñada esposa a su anciana progenitora.


Cuando la pobre mujer en un día borrascoso salió vestida del habitual negro rural con el pañuelo ceñido a la cabeza a recibirle y vio salir de de una masa de barro gigante a una especie de payaso grandón y vociferante que trataba de abrázala tras el que caminaba una mujer bonsai vestida de putilla….se negó a darle un beso y se metió para adentro encerrándose a llorar en la cocina...