sábado, 12 de abril de 2014

! QUE MALA SUERTE.....!

Está todo muy oscuro, y aun no han encontrado mi cuerpo. La verdad es que está hecho un "Cristo" y  no creo que me quedara un solo hueso entero. Sé con certeza que estoy muerto, pero creo que antes de que mi alma termine de escapar, podré contaros mi historia....
Jamás pensé que tendría que buscar un psiquiatra, pero la situación se me ha ido de las manos. Me hizo buscar ayuda terapéutica la angustiosa soledad y el amor por mi familia, ya que el problema me desbordaba por momentos.....
Ser un Doctor en Física, Científico reputado y una mente fría en el plano racional y ser  a la vez tremendamente supersticioso, es una contradicción tan grande, que parece imposible. Pero para la mente humana no hay nada imposible. En mi cabeza nunca ha habido lucha , mis aspectos mas contrapuestos siempre se han unido en mi cabeza sin confrontación y sin choques, dejándose pasar unos a otros alternativa y caballerosamente como los dientes de una cremallera al cerrarse. 
El problema no ha surgido de la contradicción, sino de mi relaciones afectivas. Mi lado irracional ha crecido con tanta fuerza en mi vida, que las personas de mi entorno han dejado de soportarme, primero, fue mi mujer y mis hijos…. y luego un par de relaciones amorosas, por último, mis mejores amigos comenzaron a huirme. Al final .. la desesperación y el tremendo vacío que produce la soledad me llevó a buscar ayuda profesional…

 NEGROS GATOS
Cuando entré a su consulta y me hizo sentar en un sillón frente a ella,  ya me pareció que el hecho de que la doctora fuera de un pelirrojo encendido, no presagiaba nada bueno. Además, también me inquietó que el diploma colgado a su espalda sobre su cabeza, estaba sensiblemente escorado a la izquierda. Pero fue, ya sentado frente a ella, cuando percibí que la Dra. Doña Rutilia , bizqueaba ostensiblemente y cuando se dirigía a mi, parecía hablarle a  a la vacía silla de mi lado. Fue entonces.., digo, a raíz de esto, cuando mi corazón se desbocó, comencé a sudar y  disimuladamente tuve que meter mi mano, con los dedos cruzados, en el bolsillo de mi americana, buscando nerviosamente tocar el trocito de madera de Tejo ( el árbol protector de los  druidas celtas) que siempre llevo conmigo. Temblándome la voz, que apenas conseguía hacer salir de por mi garganta,  le expuse mi caso durante casi dos horas, con la ayuda de sus  incisivas preguntas .
 -Es clarameeente una fobia obsesiiiiva infantil- concluyó la Dra. Doña Rutilia escapandosele un fuerte acento argentino.
 -Es probable que el hecho de ser criado en su primera infancia por su ignorante abuela gallega, en aquella  aislada aldea, haya troquelado su personalidad- añadió. -Hay que "descondicionar" su mente, es decir desprogramarla , para que no responda con una reacción de pánico a determinados signos neutros, que Vd. Fortunato, percibe como negativos desde su niñez.
 - Y ahora que tenemos ya un diagnostico, la terapia necesitara de todo su valor y entereza para afrontar  los hechos que le atemorizan. Nos enfrentaremos a diario con sus temores y  llevaremos un cuaderno de registro resultados de estas acciones, hasta que a Vd. mismo, Fortunato, se le haga patente  que la suerte no puede ser manejada ni a favor ni en contra , atrayendola o  evitándola con objetos o sortilegios.

!Craaaaaás!,  Allí mismo, me hizo romper con un pisapapeles el pequeño espejo de aseo que  llevaba en su bolso. ¿Se ha caído el mundo? - Me preguntó cuando yo aún tenía los ojos cerrados. ¿Se nos ha desplomado el techo? añadió con énfasis. ¿Se ha desatado una la tormenta de rayos? continuó con seguridad.... Luego..... derramamos un salero en el centro de la mesa de su despacho de roble . Me acompañó a tirar desde el puente metálico todos los amuletos, incluso los del mal de ojo. Cuando lancé mi preciado "ojo azul de turquesa" del gran bazar de Estambul, que siempre llevaba discretamente en la muñeca , me sentí desnudo e indefenso como si algo de mi ser, se fuera con él al agua. No tardó en hacerme  pasar bajo la monstruosa escalera mecánica de la terminal del transbordador. Fuimos a la tienda de animales al otro lado de la bahía y cruzamos siete veces frente a la jaula de los gatos negros, que nos miraron aviesamente. ! Fortunato !- dijo la doctora-! Vaya Vd. anotando todo en su cuaderno !,  verá Vd. como mañana, nada en su vida ,va a ser mejor ni peor.

Cuando llegué a a mi casa sobrecogido y acojonado, descolgué la herradura y la bolsa de sal de detrás de la puerta, deje mi sombrero sobre la cama y a falta de paraguas, abrí una pequeña sombrilla lila en el cuarto de planchar. Retiré los cactus de las ventanas, dejando la entrada libre al " mal fario" y  agotado  y destemplado, me metí en la cama con puñado de sedantes en mi estómago en espera de lo peor….

Efectivamente no ocurrió nada.  La mañana del día siguiente,  se presentó placida y soleada.  cauteloso, me levanté y repetí el programa. Me costó algo menos el dia después…,y durante  treinta días, las cosas han ido mejorando progresivamente con la terapia, hasta que hoy martes y trece según lo programado he vuelto a la consulta de la doctora para evaluar la "desprogramación".

-¿ Rutilia...? ¿ Psiquiatra....? ¿Doctora... ? ¿Argentina.....? . ha dicho el conserje..
 -¿Qué no hay una Dra. Doña Rutilia bizca  en el sexto....?, ¿ Que nunca la ha habido....? ? Que si Vd. se habrá equivocado de escalera....? - El portero negro ha seguido negado con vehemencia la existencia de Rutilia
 - !Suba Vd. mismo y compruebelo! Me ha dicho al final, harto de mi insistencia, pero le advierto, que el ascensor está averiado. En pocos instantes, me he plantado jadeando en el rellano del sexto piso , y me he dado cuenta de triste la verdad, ! Todo había sido una alucinación!,!Me había vuelto loco! . Deprimido, me he quedado dormido en los escalones..., y ha sido una hora más tarde, cuando por fin he podido reunir  fuerzas para bajar....  tras la puerta del ascensor averiado, la negrura de su hueco, se me ha tragado. Un solo un pensamiento me ha acompañado mientras caía en el negro abismo;  !!! Fortunato,  Que Mala Suerteeeeeee!!!