miércoles, 1 de enero de 2014

LUCIA Y EL INTERNADO.

Lucía Hierro (nacida Carmen López)  conducía tranquila por los serpenteantes caminos de los acantilados desde los   que se podían oír los golpes del mar embravecido por la tormenta del norte.. Carmen, digo Lucia... que era la directora y copropietaria de la más importante revista del corazón y tertuliana de lujo de los mejores programas y realitys de la televisión basura, iba por la vida repartiendo sus opiniones como sentencias de justicia sin posibilidad de apelación.

!Si!, ella era una auténtica harpía, se dijo a sí misma en voz baja, y luego en silencio, retomó el hilo de sus pensamientos...Siempre había sido borde, pero el vida había ido aumentando sus facetas mas oscuras hasta sentir ahora, lo ella sentía de sí misma. !Si!, harpía y manipuladora, !ah!... y ...! Poderosa !, si sobre todo..., muy poderosa. Más temida que admirada, pero admirada al fin y al cabo en aquellos donde la finura de una canallada, era aplaudida como la suerte genial de un torero en la arena de la plaza.






Desde su atalaya mediática, se  Lucia Hierro (nacida Carmen López) se había permitido seguir con secreto placer, el destino y el castigo natural que la vida había dado , sobre todas aquellas niñas pijas compañeras de aquel internado, que tanto la habían hecho sufrir entonces con su dinero..., su elegancia..., sus poderosas familias....su fina belleza de "casta" y su condescendiente y educado ninguneo. 

Lucía nunca valoró el esfuerzo económico de sus padres por su educación, es mas, por aquellos años, Lucía los odiaba tanto como a aquel maldito internado de las Salustianas, donde su aislamiento había sido total, y donde la envidia y el rencor habían ido creciendo en su corazón adolescente, como unos malignos gemelos que iba a gestar para verlos crecer siempre.

Sonrió al pensar en aquellas chicas..., pocas de ellas se había librado del dolor y la amargura del devenir natural de la gente estúpida y las que la vida no había castigado..., se encargó ella misma de que su sufrimiento fuera largo y penoso.

Si, definitivamente, Lucía Hierro 
(nacida Carmen López) no sentía la menor empatía por nadie e, inteligente y culta, se reconocía malisima, la mala de la pelicula (pensaba con una sonrisa guasona), una autentica psicópata.....Ni el menor remordimiento. Ni el menor escrúpulo... Nada que pudiera dejar de alimentar a su voraz ego, que era el único Dios al que ella adoraba y del que siempre había sido una sumisa esclava. !Si!, un Dios tiránico que insaciablemente se alimentaba del dolor ajeno como un ídolo azteca se alimenta de los corazones aun palpitantes y la sangre de los inocentes..

El Dinero, siempre era importante. Pero no lo primero. Para Lucía, solo era una herramienta más en sus maquiavelicos planes... La riqueza nunca había sido su mayor ambición... sin nadie a quien dejar nada a su muerte, su verdadera pasión era el poder...el poder sobre las personas que le rodeaban..... el poder sobre toda una gente, que la temía y la adulaba porque podía destruir visas y carreras... romper sólidas relaciones.... hundir matrimonios..., enemistar hijos, o influir en los negocios a veces... solo con publicar unas fotos dudosas o dejar caer unos comentarios ambiguos en el programa preciso. A Lucía Hierro 
 (nacida Carmen López), le fascinaba ver como aquellas pequeñas maldades como las gotas de veneno vertidas en un mar de agua clara, lograban romper la imagen de alguien, construida en largos años de trabajo y voluntad.
!Ah! y además...pensó Lucia ! no podía aflojar!, no podía aflojar, ni aunque lo hubiera deseado. Para mantenerse donde estaba, había necesitado de sí misma, cada vez ser mas bruja y estar más sola. No.. no hubiera podido aflojar...porque cada vez tenía más enemigos... cada vez dejaba más cadáveres en la cuneta que, aunque deshechos..., siempre tenían la esperanza de poderle lanzar desde el suelo una última dentellada. Ella se sentía fuerte y segura en aquella selva, pero tenía que pagar un precio...! estaba sola !, tenía que estar sola. En un mundo hostil, lo que amas, se convierte en lo que te hace débil...el punto donde atacar, paralizar y destruir....y eso, eso.... Lucía Hierrro (nacida Carmen López) lo sabía muy bien , ya que lo empleaba sistemáticamente para neutralizar cualquier amenaza o destruir cualquier a competidor.... 

Hacia frío fuera, el viento azotaba los negros riscos y estampaba las gotas de lluvia sobre las ventanillas laterales, cuando el sonido del Manos libres , interrumpió sus pensamientos...,

-¿Sí ?,
(--Telf.--)
-Si, si, soy yo, dijo mientras paraba el coche a la derecha de la carretera
(--Telf.--)
-Si.., si ... la lotería del Colegio de las Salustianas, si
(--Telf.--)
-¿Sí?... ¿el gordo?
(--Telf.--)
-! Como! ! tres millones de euros !,
(--Telf.--),
-¿ A mí? ,
(--Telf.--)
- ! Qué alegría !, ! Muchas gracias Madre Teresa.. !
(--Telf.--)
- Adiós.. adiós madre y gracias por llamar.....

Lucía se arrellanó en su asiento y 
cerró los ojos unos instantes disfrutando de la encantadora paradoja. Mas que alegría, sentía una extraña sensación, casi erótica, de placer contenido en su interior que le llegó de refilón a la entrepierna...Pero..!Que ciego debe estar Dios! , o que deliciosamente injusto se muestra a veces el Destino con los que somos condenadamente malos.....!. 

Luego...con una enigmática sonrisa, enfiló su porche gris hacia la vieja casona de la brumosa playa .